Ecologismo



Imágenes aéreas de los excesos urbanísticos en el Mar Menor

El Gobierno exige retirar dos minutos de imágenes de corrupción

El guionista denuncia “censura como la de las fotos de Valencia”El Ministerio de Medio Ambiente ha bloqueado la emisión de un documental para TVE que encargó Cristina Narbona en 2006 sobre la destrucción del litoral y que fue financiado con 1.292.874 euros de dinero público. El Gobierno exige retirar dos minutos de vídeo en el que se superponen imágenes del Telediario sobre la corrupción urbanística como uno de los males del litoral. El responsable de la serie, el catedrático de Costas de Granada Miguel Ángel Losada, se niega a retirar ese fragmento: “Desgraciadamente, la corrupción es parte de nuestra historia. Esto es una censura como la de las fotos de la Diputación de Valencia”.

Artículo en El País

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La Energía Nuclear sonrie al futuro.

La Energía Nuclear sonrie al futuro.

Excelente artículo el del Prof. Santiago Navajas, Profesor de Filosofía, como modestamente se rubrica (autocalificarse de intelectual no estaría bien visto, aunque corresponda en este caso) en el Diario Córdoba de hoy.  

Llevamos ya  decenas de años de propaganda antinuclear furibunda, sectaria, propagando el pánico y el terror entre la población más indefensa, por su falta de formación científica. Incluidos niños de parvulario a quienes se le ha sustituido el miedo al sacamantecas de antaño por el de lo nuclear de hogaño.  Ya va siendo hora de que “se permita” la expresión pública en la defensa de los usos civiles de la Energía Nuclear.  Y digo “se permita” porque, aunque no esté explícitamente prohibido explicar las ventajas de la energía nuclear, hay que armarse de valor para salir a la palestra y pronunciarse a su favor, incluso simplemente para discrepar del ideario ultraecologista. Hasta hace poco, pronunciarse en tal sentido era  tanto como postularse para el Premio de Persona Non Grata entre una amplia capa social (política incluida), generalmente indocumentada (políticos incluidos), que podía darle o traerle a uno algunos problemas.   (más…)


ATC - Esquema procesamiento previo

ATC - Esquema del procesamiento de las barras de combustible gastadas en las Centrales Nucleares antes de su almacenamiento.

Greenpeace rechaza la construcción del cementerio nuclear centralizado 

Greenpeace ha mostrado su oposición a la decisión de ayer del Consejo de Ministros de “dar luz verde” a la propuesta del Ministerio de Industria de poner en marcha el proceso de construcción del cementerio nuclear centralizado (autorizando como primer paso la publicación de la convocatoria para la selección de los municipios candidatos). La organización ecologista considera que el Consejo de Ministros atenta, de este modo, contra la credibilidad de su propio anteproyecto de Ley de Economía Sostenible y de su discurso de sostenibilidad ambiental.  

La discusión acerca de ¡¡¡ Nucleares, NO!!! o de ¡¡¡ Nucleares, SI !!! no toca aquí y ni ahora. No por ello debe aplazarse sine die a nivel nacional, ya que resulta urgente abrir ese debate con toda la seriedad posible, sin dogmatismos ni prejuicios. La Economía Sostenible Nacional, el bienestar sostenible de los españoles está en juego. Ya sabemos que la opción, ¡¡¡Nucleares, NO!!! forma parte esencial del Dogma de Greenpeace. Sus argumentos (recordemos que los dogmas también se argumentan), como argumentos, son combatidos por otros argumentos, tan fundamentados o más que aquellos, a favor del ¡¡¡Nucleares, SI!!!

Pero lo que sorprende ahora es que Greenpeace, en su fundamentalismo atroz, se ciegue hasta el extremo de oponerse al almacenamiento de los residuos radiactivos de alta actividad, que ya existen y que están dispersos por la geografía nacional, en un lugar centralizado que asegure su custodia en seguridad. Entendería yo, que una vez conocido y estudiado el proyecto, Greenpeace denunciara sus debilidades, alegando contra los supuestos defectos técnicos que no acrediten la custodia segura que cabe exigir de un almacenamiento de esas características, por el bien de todos, del medio ambiente incluido.

Al oponerse, me hace más que dudar de la rectitud de sus intenciones. Me hace sospechar, incluso, en un no confesado, por inconfesable, regodeo de que “ocurra algo” en el alguno de los emplazamientos temporales actuales (las piscinas en las propias centrales), para confirmar así su carácter profético apocalíptico de cara a los papanatas de siempre. Cuanto peor mejor, suele ser la consigna de las organizaciones que viven de crear alarma, desasosiego y angustia entre la población, en general ignorante en estos temas. Porque es mucho más “eficiente” esa forma de actuar que persuadirnos para que renunciemos a la Sociedad del Bienestar, que es lo que en definitiva está en juego.

 Y para quienes no sepan de qué va realmente este asunto del ATC, hago este pequeño resumen.

 En general, se dispone de dos opciones de gestión de los residuos de alta actividad, y muy en particular los combustibles nucleares irradiados. Tras un cierto período de enfriamiento de las barras de combustible en la piscina de la propia central, se siguen alguno de estos dos procedimientos: 

  1.  “ciclo abierto”, que considera a los combustibles irradiados como residuos radiactivos para su almacenamiento o evacuación en un Almacén Geológico Profundo (AGP)
  2.  “ciclo cerrado” que considera su tratamiento o reproceso, para recuperar los materiales energéticos presentes en ellos (uranio y plutonio).

 En España, no hay una clara decisión sobre la primera; y, por diversas causas, tampoco la segunda opción se considera adecuada.

 En consecuencia, es necesario disponer de una tercera opción, aunque sea temporal, previa a cualquiera de las otras dos. Consiste en disponer de un Almacén Temporal Centralizado (ATC), es decir, que se almacenarán temporalmente y en la misma instalación y emplazamiento todos los combustibles irradiados generados en todas las centrales nucleares españolas, lo que permitirá, además de reducir costes, un control más efectivo por parte de la Administración, a través de los órganos técnicos (ENRESA) a los que se encomienda el ATC .

Para este tipo de almacenamiento pueden emplearse dos técnicas o procedimientos: en húmedo (piscinas) o en seco. ENRESA ha seleccionado la tecnología en seco mediante el almacenamiento en bóvedas. En las cámaras se almacenarán de uno o varios elementos combustibles confinados en tubos metálicos que se disponen, vertical u horizontalmente, en unas bóvedas refrigeradas por convección natural (ver animación explicativa).

 Ahora tan solo queda encontrar el emplazamiento.

Contenedor metálico para el transporte de combustible gastado

Contenedor metálico para el transporte de combustible gastado desde la piscina de la propia central al ATC.


Emisiones de GEI

Fábrica de cemento en las afueras de Baokang, provincia de Hubei en China (7/12/2007).

La Conferencia de Naciones Unidas sobre el Clima concluyó esta tarde de sábado después de trece días de debates. Cabe preguntarse que es lo que se ha conseguido durante estas dos animadísimas semanas en las que se han congregado miles de congresistas y de activistas.

Acuerdos, pocos, por no decir ninguno. El principal logro, que no acuerdo ejecutable, de la “cumbre” es el Acuerdo de Copenhague que recoge unas pocas sugerencias y reflexiones acerca de la existencia del problema, como si a estas alturas todavía hubiera que convencer a alguien. Así, se reconoce la necesidad de hacer algo para limitar el aumento de la temperatura media del planeta a 2º C respecto a su nivel preindustrial. Pero sin entrar en ratificar acuerdos y normas de obligado cumplimiento por todas las partes que sirvan realmente para resolver el problema. La cuestión crucial de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a medio plazo (2020) se planteará en enero, pasada la resaca navideña. Los objetivos a largo plazo (2050) ni siquiera se mencionan. Para este viaje no se necesitaban tan faustuosas alforjas.

Algo si ha quedado claro de nuevo, aunque ya da hasta vergüenza recordarlo. Este mundo es insolidario hasta el tuétano, aunque sea políticamente incorrecto reconocerlo. Cada palo que aguante su vela, parece que era la consigna. Los países desarrollados, que son los responsables inequívocos del Cambio Climático, lejos de renunciar a seguir contaminando, intentan traspasar la carga de la reducción de las emisiones a los países en desarrollo. Pensaron que en Copenhague podrían convencer a los países subdesarrollados para comprarles su “derecho a contaminar” a cambio promesas de dineros miserables. La compra y venta de humo es un negocio rentable, con expectativas de futuro, que, además apacigua la mala conciencia de los países ricos mediante unas calculadas limosnas a los países desheredados de la fortuna.  Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Sudán rechazan este planteamiento, aunque son muchos más los que lo contemplan con recelo. (Véase Declaración de países ALBA en Copenhague: ¡No hay que cambiar el clima, hay que cambiar el sistema!)

En la cumbre de Bali (diciembre 2007), se acordó una “hoja de ruta climática” que hubiera debido concluir ayer con un ambicioso tratado para reducir las emisiones. Se esperaba de esta cumbre una referencia, una inflexión no solo hacia una sociedad menos dependiente de los combustibles fósiles (el agotamiento de estos recursos así lo exige), sino mucho más, algo así como una renovada revolución verde y solidaria.  Pero el desencanto, que se fraguaba y veía venir,  ha llegado finalmente. El texto final de Dinamarca, elaborado a puertas cerradas bajo la presión del presidente de Estados Unidos, quedó sancionado a través del ardid de “tomar nota”, sin el peso jurídico de un tratado o convención internacional y con el repudio expreso de varias delegaciones. .

Todo era una gran falsa, teatro, puro teatro, a beneficio de un selecto reparto de actores, de tramoyistas, de público y autoridades invitadas,…  una opulenta claque. Y fuera, en la calle, el otro espectáculo, más villano, representado por el elenco del anticasitodo.

Mucha bambolla, mucha ostentación en la puesta en escena, mucho público invitado con los gastos pagados, muchas comidas y cenas de trabajo, para tan paupérrimos resultados. Bueno, al menos los prostíbulos de Copenhague si han hecho su agosto en diciembre. Ese honrado gremio debiera redactar la “hoja de ruta moral” para las próximas Cumbres, que haberlas, las habrá. ¡Menudo chollo!


En esta perla, que acabo de encontrar en la web del Ayuntamiento de Barcelona, parece que la ortografía y el ciclismo estén reñidos. Y no debiera ser así. Pero alguna explicación tendrá. Y no se atribuyan los desaguisados ortográficos al bilingüismo, porque aquí, en Córdoba, sin ir más lejos, ocurre lo mismo.

Ayuntamiento de Barcelona. Moverse en bicicleta. Preguntas frecuentes.

PREGUNTA:

¿Como puedo abonarme al Bicing?

RESPUESTA:

El bicing es transporte público en bicicleta. Un servicio senzillo, práctico y sostenible que podéis utilizar para tus trayectos por la ciudad. Para ir donde quieras, cuando quieras, sin humos ni ruidos. La solicitud de la targeta se realiza desde de la web y esta asociada al número de teu tarjeta de crédito.

Una vez hecha la solicitud, recibirás en tu casa la teva targeta y toda la información necesaria para utilizar este servicio.


Para el promotor de la pintoresca propuesta, presente en la “recreación fotográfica”, los Huertos Urbanos o Huertos Municipales de Ocio son experiencias muy desarrolladas en el conjunto del Estado español con inmejorables resultados. Es bien patente que la dieta vegetariana ayuda a perder algunos kilillos de más.

La brigadilla cordobesa de “Ecologistas en Acción” propugna la creación de Huertos Urbanos en los terrenos de las Caballerizas Reales, aledaños al Alcázar de los Reyes Cristianos, en Córdoba. El paladín de tan pintoresca idea así lo expresa en su divertido blog  Otra Córdoba es Posible, con gran regocijo de seguidores y de opositores a tan rocambolezca y estrafalaria fantasia que han participado profusamente con sus comentarios.

http://otracordobaesposible.wordpress.com/2009/11/22/propuestas-de-ecologistas-en-accion-sobre-el-plan-de-usos-de-caballerizas/

Dedicar un espacio público enclavado en pleno centro histórico, artístico y turístico cordobés, Patrimonio de la Humanidad, con un elevadísimo potencial económico, para plantar melones y rábanos es lo que entiende este sujeto como “Economía Sostenible“.  Aparte de las razones de preservación del Patrimonio del Histórico-artístico, hay que considerar que Córdoba vive en gran medida del turismo y, en buena lógica es el turismo lo que se debiera potenciar. Aunque más vale que nos pongamos a temblar, o mejor que reaccionemos pronta y enérgicamente, de una vez por todas, ante las memeces de estos cretinos.  Estas propuestas pseudoecologistas pueden hacer mella en políticos y  funcionarios desnortados e ignorantes, más atentos del puñadillo de votos de estos verdosillos, que de los intereses generales de los ciudadanos.

A pesar de todo,  la idea  del melonar en pleno casco histórico-artístico-turístico pudiera no ser tan mala. El melonar no estaría reñido en absoluto con el atractivo turístico de la zona; por el contario, añadiría una nota pintoresca y racial, carpetovetónica, no contemplada hasta ahora. Cabe imaginar a Gerardo Pedrós vestido de melonero, o a su alter ego, “La Raquel Morrison”, de melonera, con sendos azadones, abriendo y corrigiendo surcos, abonando con estiercol ecológico (¿de caballo?), sudorosos, con sus pañuelos a la cabeza, atados en sus cuatro picos, a la vieja usanza rural y de andamio. Rústicos ellos. Seguro que los turistas japoneses se entusiasmarían ante una estampa tan delirante y acudirían en aluvión, con sus yenes, a esta Córdoba tan subdesarrollada y pinturera.

La mejora del melonar y otras cucurbitáceas siempre ha sido un tema clave para la humanidad.


Gusto a otoño

El restaurante Senzone, del hotel Hospes Palacio del Bailío, presentó ayer a la prensa su carta de otoño y la selección de menús que ha elaborado para celebraciones navideñas en grupo, una invitación que no tiene perdón rechazar.

Ecologismo de consumo para privilegiados exquisitos.

Ecologismo de consumo para privilegiados exquisitos.

¿Hay algo más imperdonable que rechazar una invitación al restau­rante Senzone, del hotel Hospes Pa­lacio del Bailío? Si. Llegar con poco tiempo para disfrutarlo. Pero en eso no tuvo culpa ayer el chef, Juan Carlos González, durante la pre­sentación de la carta de otoño del restaurante y, posteriormente de la selección de menús de grupos para estas navidades.

El caso es que, como recordó ayer la directora del hotel, Veronique Timsonet, el establecimiento sigue manteniendo a rajatabla su filosofia de cuidar de todos los senti­dos del cliente. El tacto con los ma­teriales, la vista con la decoración, la música ambiente, los aromas… y por supuesto el gusto, de lo que se encargó ayer González con un menú de degustación de siete pla­tos. Por no aburrir ni dar envidia, solo citaré el rape de suquet sobre una crema de mejillón de roca, mini sepión y gamba blanca y el co­chinillo crujiente con palomitas de amaranto, crema de limón y cebolla confitada. Otro mundo.

El establecimiento, que lleva a gala mimar los sentidos del cliente, se hace “ecologista

Pero también es curiosa la otra vuelta de tuerca en calidad que ha dado el establecimiento al iniciar un programa, pionero en la cadena, para reducir el impacto medio ambiental con medidas de recicla­je y de control de gasto de recursos. Otro ejemplo: su carta de vinos na­turales, como el espumoso Barran­co Oscuro brut nature 2007, de las Alpujarras, que se probó ayer… Así estaría toda la vida cuidando el me­dio ambiente.

Diario Córdoba, 19/11/2009

Hasta aquí, la noticia; ahora unas breves reflexiones y apostillas.

Está bien comprobado que “el ecologismo vende“; vende tanto que hasta vende los mismos productos que el ecologismo combate.

La noticia, que no es otra cosa que promoción publicitaria (correcto), invita a un ambiente de lujo gastronómico que nada tiene que ver con el ecologismo bien entendido que, en su esencia conlleva una buena dosis de austeridad y solidaridad, aparte de su extremada preocupación por la Madre Gaia y por los carriles bici.

Supongo que las medidas para «reducir el impacto medioambiental» serán algo más que separar las basuras para su regogida selectiva por SADECO, cosa que debemos hacer todos los ciudadanos, sin alardear por ello de paladines medioambientalistas. Si hacen algo más, no estaría de más que lo explicasen, aunque solo fuese por darnos ideas a los que somos menos ocurrentes.

Supongo que el «control de gasto de recursos» es buscar los mejores precios en el mercado, aunque sea regatando con los proveedores, y no desperdiciar. Cosa que también hace cualquier hijo de vecino, más en esta época de vacas flacas.

Supongo que habrán habilitado un “aparcadero de bicicletas” en sus accesos, y que suprimirán el de los “cochistas”, para dar satisfación a esa inaplazable corriente pseudosocial anticochista que tanta conflictividad está generando en esta antaño tolerante ciudad. Me temo que tolerarán la “vestimenta bicicletera” para disfrutar de tan refinado ambiente. De hecho, el maître va en camisa, así que todo debe valer.

Supongo que se instará y presionará, sino se ha hecho ya, al Sr. Cuadra para “Carril bici, Ya” desde cualquier punto de Córdoba hasta el Restaurante Senzone, en pleno casco histórico y emblemático de Córdoba. Y que sea de hormigón fino,… que los “empedraos” causan estragos en las hemorroides bicicleteras.

Y como el ecologismo es solidario, que al menos un día a la semana (los martes me vienen bien a mí) deberían poner el menú de degustación a un precio  asequible para cualquier ciudadano mileurista, en particular para los ecológicos bicicleteros que tanto contribuyen  a la mejora del medio ambiente.

Felicito al periodista por su sinceridad y buen gusto cuando al final del artícolo exclama: «Así estaría toda la vida cuidando el me­dio ambiente.» Lleva todísima la razón; él y cualquiera. Yo me apunto.

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