febrero 2015



Basura en el carril-bici.

Basura en el carril-bici.


Carta abierta a los musulmanes que se quejan del racismo y la islamofobia de los españoles

Carta abierta a los musulmanes que se quejan del racismo y la islamofobia de los españolesMohamed, Mouloud, Abdelkader y compañia. Ustedes viven denunciando en España las continuas ofensas a su religión, las críticas injustas a sus costumbres y modo de vida, las discriminaciones que padecen, las condiciones penosas en las que viven, el rechazo que experimentan, las agresiones diarias que sufren a mano de los españoles, y un sinfín de penurias e injusticias que son el pan (o mejor dicho el cuscús) diario de los buenos musulmanes en la tierra de sus antepasados, Al-Ándalus. Denunciáis todo esto y señaláis con el dedo acusador a los culpables de tantos atropellos contra los seguidores de la verdadera fe: los racistas españoles, los antiislámicos que usurpan vuestra arrebatada propiedad, los odiadores islamófobos.

 

¡Tienen ustedes toda la razón! Cada día los españoles son más racistas. Cada día son más los infieles que dicen estar hartos de lo que llaman malintencionadamente “la invasión musulmana”, los que despotrican contra la “islamización” de España. Os acusan de manera maliciosa de ser los principales culpables de los altos índices de delincuencia y criminalidad que afectan al país. Os señalan como los responsables de la rápida y creciente degradación de barrios y pueblos donde os habéis instalado. Se muestran molestos e intolerantes con la presencia de vuestras mujeres cubiertas de la cabeza a los pies empujando carritos llenos de hijos por las calles.

 

Os culpan de la saturación de los servicios públicos, de las colas en los hospitales. Os ponen trabas para que podáis traer a vuestros familiares, parientes, vecinos y amigos a esta tierra que es la vuestra. Os exigen que os amoldéis a las leyes y las costumbres del país, y tantas cosas más…

 
 

¡Cuanta razón tienen ustedes de quejarse y de denunciar en voz alta esta situación intolerable, que humilla la conciencia humana y evidencia la hipocresía de los supuestos valores cristianos y democráticos de los españoles! Señores, deben denunciar este racismo en las más altas instancias del país, en el Congreso de los Diputados, en los ayuntamientos, ante las ONGs, en las calles si es menester.

 

Pero haríais mejor aun yendo a vuestros países de origen para informar de esta situación a vuestros compatriotas, que todavía son libres y se encuentran fuera del alcance del racismo que padecen ustedes aquí. Debéis alertar a los miles, centenares de miles y millones de magrebíes y de musulmanes de todos los rincones de la tierra que están listos para ceder al espejismo de las bondades del sistema occidental y que corren el peligro de caer en la trampa horrible que les tienden los racistas españoles.

 

Señor Rachid, digále esto a sus hermanos, a sus primos, a sus mujeres, a sus hijos, a sus vecinos que sueñan inocentemente con venir a sufrir lo que sufren ya otros como ustedes: la España racista no quiere de ellos porque en su ceguera islamofóbica los mira (erróneamente) como invasores y depredadores. Expóngale esta siniestra verdad a los suyos. No los deje que se metan en la boca del lobo. Es su deber proteger estos infelices de esta terrible amenaza. Dejarlos venir sería hacerse culpable de inasistencia a personas en peligro.

 
 

Y por cierto, señores Mouloud, Abdelkader, todos ustedes que están condenados a vivir en este abominable país racista, no lo duden un instante: rompan sus cadenas, sacudan el polvo de sus babuchas y abandonen este infierno. No les hagan a los racistas por más tiempo el regalo de su enriquecedora presencia. No sean más las víctimas de estos predadores implacables que atacan a sus madres en la calle, violan a sus hijas en cualquier descampado, saquean sus negocios, queman sus coches en los barrios y venden droga a sus hijos, mientras ustedes trabajan arduamente para pagarles las jubilaciones a estos desagradecidos. No lo duden: vénguense ustedes de todos esto años de miedo, sufrimiento, humillación y explotación que han padecido. Priven a los españoles de la oportunidad, el beneficio y la riqueza que ustedes representan y aportan a su decadente sociedad.

 

Y ya puestos, al partir de este país ingrato, llevénse con ustedes a sus amigos los intelectuales, los artistas, los periodistas, los izquierdistas de todo pelo y condición, las ONGs, los socialistas e incluso esas feministas que en el fondo tanto os quieren.

 

Además de ahorrarles el insoportable castigo de vivir sin ustedes, sería una magnífica venganza contra la España racista, privada así de esa formidable fuerza intelectual y humanista que tanto necesita para curarse de su perversión islamofóbica.

 

¡Así estarán bien castigados estos racistas españoles! Piensen ustedes, señores Mohamed y Mouloud, en la cara que pondrán los racistas españoles cuando el último barco haya alcanzado la línea del horizonte, cuando el último avión se haya desvanecido en el aire, cuando el último autobús haya pasado del otro lado de la frontera, cuando el último trasbordador haya cruzado el Estrecho. Descubrirán, demasiado tarde, que se fue lo mejor que había en el país, que se han quedado entre ellos. Solitos entre racistas.

 

¡Cuanto nos gustaría que eso ocurriera bien pronto! ¡Cómo nos ibamos a reír entonces!

 

FUENTE: Verdadera Izquierda

 

10472719_543259495778431_5152977187525186574_n (1)


 publicado el 5 enero 2015
La Rendición de Granada

La Rendición de Granada. Francisco Pradilla y Ortiz (Villanueva de Gállego, Zaragoza, 24 de julio de 1848 – Madrid, 1 de noviembre de 1921) fue un pintor español, director de la real Academia de España en Roma y del Museo del Prado.

La Rendición de Granada en TVE

Se puede entender que los yihadistas, en su ideario, pretendan la reconquista de Al-Ándalus. Es lógico y coherente con su visión del mundo y con la lucha que llevan en marcha. Lo que es completamente incomprensible y mucho más que absurdo es que haya españoles que se ofendan y protesten porque en España se celebre una conmemoración histórica, como la conquista de Granada por los Reyes Católicos, hecho fundamental en la construcción de España. No solo de España, hecho determinante en que el mundo sea hoy como es.

la Historia es como es, nos guste o no. Pretender falsearla es mentir. Aunque, por desgracia, la falsificación de la historia de España es algo demasiado habitual, sobre todo en las últimas décadas, por parte de demasiados responsables de la falta de Educación que sufrimos en España. Desde que la Educación es competencia autonómica, en cada región se estudia una historia diferente, la Historia de España es distinta o, incluso ha dejado de ser, según el lugar de España donde se vaya a la escuela.

Así nos pasa lo que nos pasa, que pasa aquí y no pasa en ningún otro lugar del planeta. La primera aclaración que hay que hacerle a algunos es una cuestión semántica. La reconquista de Granada fue una reconquista, no una conquista. Granada había formado parte de la Hispania de los romanos y también del Reino Visigodo con el que acabaron los musulmanes a su llegada a conquistar (ellos sí) la Península Ibérica. Por lo tanto, lo que culminaron los Reyes Católicos no fue sino reconstrucción de lo que desde la Antigüedad y durante toda la Edad Media no había dejado de considerarse Hispana o, ya en la nueva lengua castellana, España. Conquista fue, por ejemplo, lo que los conquistadores que fueron a América después de los descubridores, hicieron con los imperios Inca o Azteca.

La Reconquista de Granada no solo fue la culminación de un proyecto nacional, en el que participaron españoles de todas las Españas, catalanes y vascos incluidos (lo únicos de los que hoy somos españoles que, entonces, todavía no lo eran, fueron los navarros, que conservaron su propio reino independiente hasta 1512). Fue también una cruzada bendecida por toda la Europa que entonces era la Cristiandad. La expulsión definitiva de los moros de la Península Ibérica, junto con la Batalla de Lepanto del siglo siguiente, son los hechos que determinaron que Europa conservase su independencia frente a la nueva expansión islámica protagonizada por los turcos.

Hablar de lo que la Historia podría haber sido de haber sido de otra forma es historia-ficción. Pero tal y como son y como han sido las cosas en los últimos siglos, no es nada descabellado pensar que los granadinos de hoy tienen infinitamente más derechos humanos, democracia y libertades de los que tendrían si siguiesen siendo un reino musulmán. Para hacerse una idea, los que hoy protestan en Granada contra la celebración de su Reconquista, que prueben a cruzar el Estrecho de Gibraltar y protestar, por ejemplo, contra la conquista del Sahara por parte de Marruecos. Un drama, por cierto, más actual e injusto.

Al-Ándalus existió, pero antes fue Hispania y, aunque Albacete naciese como Al-Basit, es de celebrar que la Historia nos haya permitido vivir en un país como España que no es territorio de talibanes. También merece la pena celebrar que la Reconquista terminase y que la Península Ibérica ya no sea territorio en guerra como, por ejemplo, Palestina.


La Fiscalía de Lleida ha acordado incoar diligencias de investigación penal por el Carnaval de Solsona, por si puede haberse cometido un delito de incitación al odio del artículo 510 del Código Penal. Algo que el alcalde de la localidad, David Rodríguez, de ERC, considera “desproporcionado”.

Leer más:

SOLSONA — Carnaval fascista y paramilitar — 2015 — Ven a matar españoles en un ambiente festivo, pacífico y familiar

El nacionalismo catalán, xenófobo y excluyente, aprovecha cualquier actividad para adoctrinar en el odio a España. Como se ve, treinta y cinco años de odio a lo español ya comienzan a dar sus frutos. Fíjense ustedes, que siempre insultan y estigmatizan a quien no es nacionalista o se opone a la secesión de Cataluña. Si no eres de los suyos, ándate con cuidado.

http://www.elperiodico.com/swf/CTVPlayer.swf?assetID=3356572_es_videos&location=embed


¿Es el Islam una religión como las otras?

¿Es una religión de tolerancia y paz?

Estas páginas dan respuesta a esas preguntas.

 

1.- ISLAM, CORÁN, HADICES Y SUNNA.

El Islam es un sistema religioso, político, jurídico y social iniciado por Mahoma en el siglo VII. Mahoma afirma ser el último profeta y, por tanto, El Profeta Definitivo al que Alá habría transmitido sus preceptos a través del Arcángel Gabriel. Esos preceptos fueron recopilados en el Corán, un texto fijo e inmutable formado por 114 capítulos denominados azoras o suras, compuestas cada una de ellas por un número variable de versículos o aleyas. La numeración de azoras y versículos fue normalizada en 1923; [4:34] designa el versículo 34 de la sura 4. Hay que destacar que Mahoma oía las palabras del arcángel Gabriel durante sus crisis místicas. Los testigos dicen que, en esas ocasiones, Mahoma «sufría síncopes durante los cuales rezumaba espuma por la boca y profería rugidos similares a los de un joven camello» (Mizanu’ l Haqq, p. 345). Se trata de los síntomas de una enfermedad llamada acromegalia.

Además de seguir las enseñanzas del Corán, los musulmanes toman a Mahoma como modelo y se inspiran en los “dichos y hechos del Profeta” (hadices). Estos “dichos y hechos” fueron recogidos y transcritos entre los siglos VIII y X por Bukhari, Muslim, Daoud y otros. La Sunna (que significa tradición) está formada por el Corán y las distintas recopilaciones de hadices. La Sunna es la base de la Saría o ley islámica.

Al leer los hadices y el Corán se puede constatar que el Islam es violento ya desde sus orígenes; que discrimina a las mujeres, a los no musulmanes, etc.; que rechaza y combate todo lo que no es islámico. Por eso es tan importante que se conozca el contenido del Corán, pues es la mejor arma contra el Islam. El Corán propone una ideología violenta que instrumentaliza la religión con el objetivo de someter a todos los no musulmanes del mundo por la persuasión o por la violencia. De hecho, Islam significa en árabe sumisión, y musulmán, sometido.

Por supuesto, los musulmanes no comparten nuestro análisis. Nuestro objetivo es, precisamente, contradecirles empleando el propio Corán. Queremos poner de manifiesto que el Islam es incompatible con el artículo 14 de la actual Constitución Española que dice: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

2.- TACTICA Y DIALECTICA DEL ISLAM (LÍNEAS MAESTRAS).

a) Un punto fundamental. No se sorprenda nunca de que un musulmán mienta por activa y por pasiva, disimule o diga falsedades; al hacerlo está siguiendo una práctica musulmana. Todo está permitido para la expansión del Islam. La taqqiya (disimulo) es un deber para el creyente que esté en situación de inferioridad (es decir, en minoría). Por el contrario, en cuanto la relación de fuerzas se invierte, el musulmán debe emprender la agresión; de hecho tiene obligación de hacerlo: “Y no flaqueéis ofreciendo la paz, porque vosotros estáis por encima y Alá está con vosotros y no os privará de la recompensa de vuestras acciones.” [Corán 47:35].

b) Cuando discutamos con un musulmán que afirme que el Islam es una religión de tolerancia, paz y amor, y le citemos algunas suras violentas, misóginas, anticristianas, antijudías o argumentos similares, él terminará siempre por decir “sí, pero el Corán, para entenderlo, es necesario leerlo en árabe”.

Responderle será simple: si este es el caso, entonces, un converso español, salvo que lea árabe (y hay muy pocos), resultaría ser una persona que adopta una religión cuyo el libro sagrado no entiende realmente. Un musulmán tiene que reconocer que existen traducciones españolas aceptables. Ya sólo queda contradecirle a continuación, empleando las suras de algún Corán aceptable.

Aquí hemos usado el texto del Complejo del Rey Fahd para la Traducción del Noble Corán, disponible en Internet.

c) Es necesario también refutar el argumento utilizado recurrentemente por musulmanes (que a menudo no han leído nunca el Corán), o por europeos ignorantes que desempeñan el papel de tontos útiles del Islam. Insisten estos en que el Islam es una religión como las demás y, en consecuencia, que los musulmanes tienen los mismos derechos que los fieles de las demás religiones.

Es necesario contradecir esta afirmación citando los numerosos versículos del Corán que incitan al asesinato (ver los ejemplos del apartado 4), o también los hadices donde el mensajero de Alá -el propio Mahoma- ordena numerosos asesinatos. En conclusión, el Islam no puede considerarse una religión como las otras.

d) A la larga lista de los versículos del Corán que llaman claramente al asesinato de los infieles, los musulmanes responden a menudo que no hacían otra cosa que replicar y defenderse de los ataques de los “malvados politeístas”. Ya en esa época es posible percatarse de la actitud victimista de los musulmanes. Según eso, los árabes musulmanes habrían conquistado todo el Oriente Medio y Norte de África en nombre de Alá, como medio de defensa y porque los otros pueblos les atacaban…

Para convencerse de lo contrario, de la arrogancia y la agresividad del caudillo guerrero Mahoma, basta con leer algunas “cartas misionales” que enviaba a los distintos jefes o reyes para “invitarles” a abrazar el Islam: a los jefes de las tribus de Arabia, a los reyes de Bizancio, Persia, Abisinia, etc. He aquí la “carta de invitación” al pueblo de Omán:

«¡La paz esté con el que siga el camino recto! Les llamo al Islam. Acepten mi llamada y resultarán indemnes. Soy el mensajero de Dios enviado a la humanidad y predico el anuncio a los infieles. Si, por lo tanto, se convierten al Islam, yo acordaré mi poder sobre vosotros. Pero si se niegan a aceptar el Islam, os arrancaré el poder, mis caballos camparán a lo largo y ancho de vuestro territorio y reinaremos sobre vuestros reino. Firmado: Mahoma, mensajero de Dios».

Esto estaba escrito en un sitio oficial del gobierno de Omán, pero tras salir en algunos blogs han eliminado la historia. Un ejemplo de la taqqiya musulmana.

e) Es oportuno también saber que hay contradicciones entre los versículos del Corán. Para solucionarlo, se desarrolló la doctrina de los versículos derogadores (nasikh) y de los versículos derogados (mansukh), que consiste en cancelar el versículo más antiguo con el más reciente. En consecuencia, un versículo medinense (de después de la Hégira) puede cancelar, en caso de contradicción, un versículo mecano (de antes de la Hégira). La Hégira designa el período en que Mahoma fue expulsado de la Meca y se refugió en Medina. Los versos mecanos son más tolerantes que los medinenses, pues están redactados cuando Mahoma carecía de influencias y de poder. Esto será siempre una tónica del Islam: Cuando no tiene poder o está en minoría (como sucede actualmente en Europa) predica la tolerancia, cuando adquiere el poder se vuelve intolerante e impone su ley a las minorías.

No se callen cuando un adepto de Alá les cite un versículo tolerante, ya que probablemente se habrá vuelto anticuado o está derogado por un versículo medinense. Si el Islam fuese pacífico no debería haber un sólo versículo violento en el Corán… sin embargo, palabras como “matad”, “combatid” o “yijad” ¡aparecen cientos de veces en él!.

3.- UN CORÁN DE REFERENCIA EN ESPAÑOL.

Ya indicamos el interés de elegir un Corán aceptado por los propios musulmanes. El Corán que hemos utilizado aquí es el del Complejo del Rey Fahd para la Traducción del Noble Corán, que nos servirá de referencia. Puede consultarse en su sitio web y compararse con otras traducciones, por ejemplo esta, o la traducción comentada de Webislam. Cualquier persona interesada puede comprobar que la pretensión de que el sentido del Corán es intraducible y que hay que leerlo en árabe no se sostiene. Algunas palabras cambian, pero el mensaje de las distintas traducciones es el mismo, y la violencia que predica sobrepasa la imaginación de un sádico. Además, existe una traducción al turco aceptada como oficial, lo que demuestra que es traducible. Esta traducción fue una decisión política de Ataturk cuyo propósito fue precisamente quebrar la dependencia política y cultural de Turquía respecto del mundo árabe.

Una observación importante: Para los musulmanes, el Corán (en árabe “recitación”) no es tanto un texto como la recitación de ese texto. Precisamente, lo que resulta intraducible es el ritmo y el aspecto poético que enajenan al oyente. Para quienes no entienden el árabe, se trata de una serie rítmica de sonidos aprendidos de memoria en las “escuelas coránicas” (madrasas, donde el musulmán aprende a odiar a Occidente) ¡Se trata pues de un verdadero lavado de cerebro al que se somete al musulmán, a menudo cuando tiene solo 4 años!

4.- TEXTOS DEL CORÁN.

Cuando los textos siguientes hablan de “ellos” se refieren a quienes no se someten a Alá: judíos, cristianos, herejes y politeístas.

a) Llamadas al asesinato

[Corán 2:191] “Matadlos donde quiera que los encontréis y expulsadlos de donde os hayan expulsado. La oposición (a vuestra creencia) es más grave que matar”.

Oponerse al Islam es causa suficiente para que los musulmanes desencadenen una masacre. Los musulmanes tienen la obligación de recuperar el territorio perdido de donde fueron expulsados, por ejemplo España. Por eso, Hamas ha llamado ya a la recuperación de Sevilla en su revista infantil.

[Corán 2:193] “Luchad contra ellos hasta que no haya más oposición y la Adoración debida sea sólo para Alá. Pero si cesan, que no haya entonces hostilidad excepto contra los injustos”. Es decir, los musulmanes tienen la obligación de conquistar las tierras de los infieles.

Más información aquí: Europa: De la Casa de la Tregua a la Casa de la Guerra.

[Corán 4:89-91] “Quisieran que renegaseis como ellos han renegado y que fueseis iguales. No los toméis como amigos aliados hasta que no hayan emigrado en el camino de Alá. Y si se desentienden, atrapadlos y matadlos donde quiera que los encontréis y no toméis aliado ni auxiliar de entre ellos. A excepción de aquéllos que se unan a una gente con la que tengáis algún pacto o vengan a vosotros con el pecho encogido por tener que combatir contra vosotros o contra su gente.”

Esta es la “tolerancia” que ofrece el Islam: sometimiento y servidumbre. Alá concedió el mundo a los musulmanes, los demás debemos servirles.

Idea original France-Echos, traducción: http://ibaia-erreka.blogspot.com, adaptación: Eurabian News.
DESCÁRGALO EN zetapolleces.com

[Corán 9:5] “Y cuando hayan pasado los meses inviolables, matad a los asociadores donde quiera que los halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas; pero si se retractan, establecen el salat y entregan el zakat, dejad que sigan su camino. Verdaderamente Alá es Perdonador y Compasivo”.

Atención a la advertencia de la traducción del Complejo Rey Fahd: “Esta es la aleya conocida con el nombre de “ayatus-saif” (aleya de la espada) que abroga todas las disposiciones anteriores concernientes a las relaciones con los no musulmanes”. Vemos que presenta otros rasgos típicos de la “tolerancia” musulmana: muerte o sometimiento y discriminación.

[Corán 5:33] “El pago para los que hagan la guerra a Alá y a Su Mensajero y se dediquen a corromper en la tierra, será la muerte o la crucifixión o que se les corte la mano y el pie contrario o que se les expulse del país. Esto es para ellos una humillación en esta vida, pero en la Última tendrán un inmenso castigo.”

[Corán 2:216] “Se os ha prescrito combatir [a los que se niegan a creer], aunque os sea odioso, pero puede que os disguste algo que sea un bien para vosotros y que améis algo que es un mal. Alá sabe y vosotros no sabéis.”

Esta revelación la tuvo Mahoma cuando los musulmanes de Medina se mostraban poco dispuestos a asaltar las caravanas de los comerciantes de la Meca. Alá está exigiendo aquí la agresión y el pillaje.

[Corán 8:17] “Y no los matasteis vosotros, Alá los mató. Ni tirabas tú cuando tirabas sino que era Alá quien tiraba”.

Esta es una absolución por adelantado para quien mata “en nombre de Alá”. El musulmán nunca tiene sentimientos de culpa tras las matanzas de infieles.

[Corán 33:60-61] “Si los hipócritas, los que tienen una enfermedad en el corazón, los tendenciosos de Medina, no dejan su actitud; te daremos poder sobre ellos y luego, no serán vecinos tuyos en ella por mucho tiempo. Malditos, donde quiera que se dé con ellos serán capturados y matados enérgicamente”.

Se refiere a los malos musulmanes, y es la disculpa clásica para atacar a los musulmanes no árabes. Al final, ni siquiera la conversión al Islam sirve de garantía. Es el caso del actual genocidio de Darfur, mediante el que los musulmanes árabes del norte están eliminado sistemáticamente a los musulmanes negros.

[Corán 47:4] “Y cuando tengáis un encuentro con los que se niegan a creer, golpeadlos en la nuca; y una vez los hayáis dejado fuera de combate, apretad las ligaduras y luego, liberadlos con benevolencia o pedid un rescate. Así hasta que la guerra deponga sus cargas. Así es, y si Alá quisiera se defendería de ellos, pero lo hace para poneros a prueba unos con otros. Y los que combaten en el camino de Alá, Él no dejará que sus obras se pierdan.”

Aquí vemos a Alá dando instrucciones precisas de táctica militar.

b) Odio contra los judíos, los cristianos y los infieles.

[Corán 5:51] “¡Vosotros que creéis! No toméis por aliados a los judíos ni a los cristianos; unos son aliados de otros. Es cierto que Alá no guía a los injustos”.

Los musulmanes no deben tomar amigos entre los cristianos ni judíos. Deben combatir contra quienes rechacen el Islam hasta que se rindan, paguen el tributo y se humillen. Esta es la “tolerancia musulmana” que algunos consideran “convivencia de culturas”

[Corán 9:30] “Y dicen los judíos: Uzayr [Esdras] es el hijo de Alá. Y dicen los cristianos: El Ungido [Cristo] es el hijo de Alá. Eso es lo que dicen con sus bocas repitiendo las palabras de los que anteriormente cayeron en la incredulidad. ¡Que Alá los destruya! ¡Cómo falsean!”.

Para los musulmanes, las escrituras de judíos y cristianos son una falsificación, porque han sido retocadas y “corrompidas”.

[Corán 5:14] “Y a algunos de los que dicen: Somos cristianos, les exigimos la alianza, sin embargo olvidaron parte de lo que se les recordaba en ella y sembramos la enemistad y el odio entre ellos hasta el Día del Levantamiento. Ya les hará saber Alá lo que hicieron”. Esta es la misma idea de antes: los cristianos corrompieron la alianza con Dios.

En los hadices, se pueden encontrar fácilmente observaciones antijudías y anticristianas a veces muy violentas como: “Se perdió un grupo del Banû Israel (judíos). No sé lo que les sucedió a ellos, pero pienso que se transformaron en ratas” (Relato de Abu Huraira, Muslim XLII 7135 y Bukhari LIV 524).

Aquí se exponen las Razones del odio mahometano contra los judíos.

c) Las 3 desigualdades fundamentales del Islam.

Primero: El musulmán es superior al no musulmán.

[Corán 3:110] “Sois la mejor comunidad que ha surgido en bien de los hombres. Ordenáis lo reconocido, impedís lo reprobable y creéis en Alá. Y a la gente del Libro más les valdría creer. Los hay creyentes, pero la mayoría se han salido del camino”.

¡Qué tengamos que oír esto mientras millones de ellos intentan venir a nuestras sociedades a vivir de nuestros impuestos!

Segundo: El hombre es superior a la mujer.

[Corán 4:34] “Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otros y en virtud de lo que (en ellas) gastan de sus riquezas. Las habrá que sean rectas, obedientes y que guarden, cuando no las vean, aquello que Alá manda guardar. Pero aquéllas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas. Alá es siempre Excelso, Grande.”

Y sin embargo, las feministas callan, incluso hablan de “feminismo islámico”.

Tercero: Los amos (los musulmanes) son superiores a los esclavos o siervos (cristianos y judíos).

El Islam aún no ha derogado la esclavitud. Esta aún se practica en Arabia Saudita y Sudán, donde la trata de negros es tema de actualidad. El objetivo del Islam es establecer un califato mundial en el que los no musulmanes podrían elegir entre la conversión, la muerte o, en el mejor de los casos, la dhimmitud (estatuto de hombre inferior) para la Gente del Libro (judíos y cristianos). La dhimmitud es un estado de servidumbre del que hay más información aquí: Dhimmitud, el Pacto de Omar. El número de esclavos arrancados de África por los musulmanes fue muy superior al de los vendidos a EE.UU. Los piratas norteafricanos capturaron más de un millón de esclavos europeos en el Mediterráneo.

d) Pena de muerte para quien deja el Islam.

“Pero sin duda alguna los habría matado puesto que el Profeta dijo: si alguno (musulmán) rechaza su religión, mátale” (Relato de Ikrima, Bukhari LII 260) ¿Conocen ustedes muchas religiones que inviten a matar a quienes deseen dejarlas?.

Lee más: El acoso del Islam a sus apóstatas.

5.- MAHOMA, UN DUDOSO MODELO.

No podemos terminar sin hablar del “profeta” de esta curiosa “religión”. Estos son algunos rasgos de un carácter que el buen musulmán debe imitar. Están tomados de los hadices o del Corán:

A Mahoma le gustaba torturar. Cuando el apóstol de Alá cortó los pies y las manos de los que habían robado sus camellos y les sacó los ojos con hierros al rojo vivo, Alá tronó y reveló: “el castigo de los que hacen la guerra a Alá y a su apóstol y que se le enfrentan con todas sus fuerzas para sembrar la discordia sobre la tierra será la ejecución (por decapitación) o la crucifixión” (Relato de Abu Zinad, Dawud XXXVIII 4357).

Más aquí: Carta de Ali Sina, !pásala!.

Mahoma era un asesino. El apóstol de Alá lapidó hasta la muerte a un hombre de la tribu del Banû Aslam (un judío) y a su mujer (Relato de Jabir Abdullah, Muslim XVII 4216).

Más aquí: Mahoma, el violento.

A Mahoma le gustaban las niñas. Khadija (primera esposa de Mahoma) murió tres años antes de que él se fuese a Medina. Dos años después de llegar a Medina se casó con Aisha, que era una niña de 6 años; tenía nueve cuando consumó el matrimonio (Relato del padre de Hisham, Bukhari LVIII 236).

Más aquí: Aisha: Del columpio al lecho nupcial con 9 añitos.

Mahoma era un atracador. Cuando el apóstol de Alá tenía la intención de conducir una expedición de saqueo (para el Profeta los saqueos o razzias constituían un aspecto más de la yijad) empleaba una fórmula ambigua para hacer creer que iba en otra dirección (Relato de Ka’ b ibn Malik, Bukhari LII 197). “Te preguntan acerca de los botines de guerra. Di: Los botines de guerra pertenecen a Alá y al Mensajero, así pues, temed a Alá, poned orden entre vosotros y obedeced a Alá y a Su mensajero si sois creyentes. [Corán 8:1]. El título de la azora 8 es precisamente, El botín de Guerra.

¡Esto ha sido el Islam desde hace catorce siglos!

Una ideología política que hace de la religión un instrumento a su servicio y que tiene por objeto someter a la humanidad empleando los mismos métodos que el nazismo o el comunismo.

El Islam es pues incompatible con la Declaración de Derechos del artículo 14 de nuestra Constitución.


Este fichero está a su disposición para ser descargado en formato PDF en la dirección: zetapolleces.com Algunos URL pueden estar inactivos temporalmente. Este documento es una traducción (por http://ibaiaerreka.blogspot.com) adaptada al español (por Noticias de Eurabia) de la idea original de France-Echos.

¡DIFÚNDELO!


El Estado Islámico divulga el video de la decapitación de 21 egipcios cristianos

Publicado: 15 feb 2015 19:29 GMT | Última actualización: 15 feb 2015 21:53 GMT
5.3K2.1K
El Estado Islámico divulga el video de la decapitación de 21 egipcios cristianos ISIS

El Estado Islámico (EI) ha decapitado a 21 cristianos coptos egipcios secuestrados en Libia, informa AFP. Los yijadistas han subido en la Red el video de los asesinatos.

El subtítulo del video, de cinco minutos de duración, dice: “La gente de la cruz, los seguidores de la hostil iglesia egipcia“.

Poco antes de la salvaje  ejecución, uno de los terroristas que estaba con un cuchillo en la mano, pronunció: “La seguridad para vosotros, los cruzados, es algo que sólo podéis desear“.

SEPA MÁS: Estado Islámico 

Hace unos días aparecieron los informes sobre el secuestro en Libia de un grupo de pescadores egipcios por parte de un grupo de hombres armados. Todos los egipcios eran cristianos coptos.

El presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sisi, anunció siete días de luto tras conocer sobre la decapitación de sus conciudadanos. Además, el mandatario expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y convocó urgentemente el Consejo de Defensa Nacional.

El sindicato de pescadores de la ciudad Kafr el Sheikh, al que pertenecían los pescadores, pidió a las autoridades tomar medidas inmediatas sobre el pronto regreso de sus empleados.

Tras el secuestro, los terroristas anunciaron en un artículo publicado por la revista islamista ‘Dabiq‘, que el grupo denominado ‘Soldados de la provincia de Trípoli  ha secuestrado y ejecutado a 21 coptos”.


Islam: el infierno llama a nuestras puertas

Por Yolanda Couceiro Morín

Asesinatos, violaciones, decapitaciones, matanzas masivas, ejecuciones colectivas, crucifixiones públicas… Cuando parecía que en matería de crímenes bárbaros y monstruosos ya habíamos llegado a los más horribles extremos de la mano experta de los islamistas radicales que martirizan toda tierra que sufre su presencia, nos llega la atrocidad inaúdita de la tortura de quemar vivo a un ser humano encerrado en una jaula.

No se trata de un acto cometido en el fragor de un combate, en el extravío de una situación de extrema tensión e ira incontrolable. El horror no sería menos, pero la circunstancia ofrecería el pretexto de la pérdida de todo control en una situación de locura transitoria, de furor irrefrenable.

Estamos ante un abominable suplicio, premeditado, puesto en escena y llevado a cabo con una espeluznante sangre fría y una maldad incomensurable. Y esa iniquidad que subayace en esa clase de hombres que son capaces de cometer actos de tal salvajismo ha sido santificada por la religión que les sirve de coartada, de cobertura moral y de justificación teológica. Si su dios les ordena estas salvajadas, y ahí está el Corán para salir de dudas, si su mensajero, el “mejor de los hombres” hizo estas barbarides y las ordenó hacer a sus seguidores, entonces toda maldad queda bendecida, no hay límite para la crueldad, no hay barrera para el crímen, no hay tope para la perversidad: el Mal es la norma, y debemos entender a través de esos métodos la naturaleza del fin. La concordancia entre la meta buscada y los medios empleados para llegar a ella es total. Sólo un objetivo fundamentalmente criminal e inhumano podía justificar tales medios para alcanzarlo. El islam es una aberrante ideología totalitaria y sus métodos horribles y sanguinarios son acordes a su esencia grotesca y monstruosa. Y esa coincidencia acabada entre fines y medios no podía ilustrar mejor la condición maligna de esa religión/ideología totalitaria y opresiva, esa cosmovisión absolutista execrable que transforma a sus más exaltados adeptos en seres desalmados, en sádicos despiadados, en monstruos sanguinarios.

La crónica diaria de los crímenes islámicos llenan las páginas de todos los medios del mundo, en un crescendo espantoso que no parece tener fin. ¿Y mañana qué? ¿Qué bestial tortura inventarán, qué horripilante tormento aplicarán a las desventuradas víctimas de su sadismo sin límite?

Podríamos refugiarnos en el preventivo egoísmo y la inconsciente ilusión de pensar que estas atrocidades ocurren “allá fuera”, en los vastos territorios dejados de la mano de Dios y huérfanos de toda bondad, compasión o elemental humanidad, y que estas insoportables imágenes de un espanto inimaginado son sólo la pesadilla de los que no tienen la fortuna de haber nacido en este lado de la civilización, en el amable refugio de un mundo basado en normas, leyes y costumbres nacidos bajo la sombrilla protectora de un universo moral, sin duda imperfecto y mejorable, pero edificado a la medida del hombre y garante de sus elementales derechos y su inalienable dignidad.

Pero tengo una mala noticia para todos nosotros. Estas fieras despiadadas, estas feroces hienas, estas bestiales criaturas del demonio se han desparramado como una maldición por la faz de la tierra y han llegado a nuestros puertos, han entrado en nuestros muros, acampan en nuestras ciudades…

Nos cruzamos con estos chacales a diario en las calles, en los transportes públicos, en los supermerecados, en el ascensor… Algunos incluso parecen inofensivos y en ocasiones hasta educados… Las atrocidades de las cuales nos llegan el inmediato eco gracias al portento de las nuevas tecnologías en imágenes instantáneas y en HD, pronto pueden ser nuestra cotidiana realidad. Hoy todavía podemos apagar el televisor, cerrar el ordenador, taparnos la cara, mirar hacia otra parte y reposar la vista en cosas más agradables… Mañana, un mañana que ya empieza a ser hoy, no podremos hacer otro tanto. Es ahora que debemos tomar todas las medidas oportunas contra ese futuro dantesco que llama a nuestras puertas, esa llamada que parecemos no oír en el ruido de la fiesta insensata que arrecía ahí fuera.

¿Cuántas de estas hienas caminan entre nosotros, cuántas de estas alimañas nos parasitan mientras esperan el momento de degollarnos, de arrancarnos el corazón, de tirarnos desde un quinto piso o de quemarnos vivos? La cantidad exacta de estos monstruos depravados no la podemos conocer, pero estamos seguros de su existencia, de su proximidad, de su crecimiento continuo, así como de su sed de sangre, de su voluntad destructiva y de sus ansias asesinas, continuamente materializadas en diversos escenarios del planeta en un derroche de brutalidad inagotable.

Ya nadie en su sano juicio y con ojos en la cara puede tomar esta previsión como el enfermizo vaticinio de un profeta de la desgracia, como la provocación alarmista de un “fascista”, como la viciosa incitación al odio al “diferente”, como la pérfida voluntad de soliviantar la paz del servil rebaño y perturbar el sueño narcótico de una sociedad que prefiere no ver ahora al precio de no vivir mañana.

¡Abran los ojos y asoménse a los abismos incandescentes del infierno! ¿No sienten ya las llamas acariciarles la cara, quemarles el aliento, abrasarles la garganta, chamuscarles la piel?

Página siguiente »