Degradación humana



EL SILENCIO

El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, nacido en 1928, judío sobreviviente del Holocausto, conocido y muy respetado psiquiatra forense radicado en los EUA. Un hombre, cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial, fue propietario de una serie de grandes industrias y haciendas. Cuando se le preguntó ¿cuántos de los alemanes eran realmente nazis?, la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo.

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Muy pocas personas eran nazis en verdad” dijo, “pero muchos disfrutaban de la devolución del orgullo alemán, y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un montón de tontos. Así, la mayoría simplemente se sentó a dejar que todo sucediera. Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis fábricas…”

Se nos dice que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir en paz. El hecho es que los fanáticos dominan el Islam, tanto en este momento como en la historia. Son los fanáticos los que marchan. Se trata de los fanáticos los que producen guerras. Se trata de los fanáticos los que sistemáticamente masacran cristianos o grupos tribales en África y se van adueñando gradualmente de todo el continente en una ola islámica. Estos fanáticos son los que ponen bombas, decapitan, asesinan. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita. Se trata de los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y la horca de las víctimas de violación y los homosexuales. Se trata de los fanáticos los que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas suicidas. El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la “mayoría silenciosa” es intimidada e imperceptible.

  • La Rusia comunista estaba compuesta de los rusos, que sólo querían vivir en paz. Sin embargo, los comunistas rusos fueron responsables por el asesinato de cerca de 100 millones de personas. La mayoría pacífica era irrelevante.
  • La enorme población de China era también pacífica, pero los comunistas chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas.
  • El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era un belicista sádico. Sin embargo, Japón asesinó y masacró, en su camino hacia el sur de Asia Oriental, en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático, a 12 millones de civiles chinos, la mayoría muertos por espada, pala y bayoneta.
  • Y, ¿quién puede olvidar Ruanda, que se derrumbó en una carnicería?… ¿Podría no decirse que la mayoría de los ruandeses eran amantes de la paz?

Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples y contundentes. Sin embargo, a pesar de todos nuestros poderes de la razón, muchas veces olvidamos el más básico y sencillo de los hechos:

Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes por su silencio. Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestro enemigo si no se pronuncian, porque al igual que mi amigo de Alemania, se despertarán un día y encontrarán que los fanáticos los poseen, y el fin de su mundo habrá comenzado. Los alemanes, amantes de la paz, japoneses, chinos, rusos, ruandeses, serbios, afganos, iraquíes, palestinos, somalíes, nigerianos, argelinos, y muchos otros han muerto a causa de que la mayoría pacífica no se pronunció hasta que fue demasiado tarde.

En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en desarrollo, debemos prestar atención al único grupo que cuenta: los fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.

Por último, cualquiera que duda de que la cuestión sea grave y elimina este mensaje sin reenviarlo, está contribuyendo a la pasividad que permite a los problemas expandirse. Esperemos que miles de personas, en todo el mundo, lean y piensen sobre él, antes de que sea demasiado tarde.

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Contra el buenismo

Contra el buenismo

03.08.2014

Melitón Cardona

La obra de Max Frisch¹Biedermann y los incendiarios” es una fábula en la que un ciudadano corriente, el señor Biedermann, cierra los ojos ante el avance fuerzas destructivas de la sociedad que se manifiestan en forma de incendios provocados. Cuando Biedermann se encuentra con dos hombres en su casa, el matrimonio reacciona con aversión y desconfía de sus intenciones, pero ambos ocupantes actúan con una mezcla de arrogancia exigente y apelación a la compasión como víctimas de la sociedad, por lo que el señor y la señora Biedermann no se atreven a pedirles que se marchen.

Instalados en la casa, acometen de inmediato preparativos para incendiarla. Biedermann lo ve y oye todo y se inquieta, pero es incapaz de racionalizarlo y sacar la obvia conclusión de que se encuentra ante un grave peligro que debe conjurar. Sin embargo, hace todo lo que puede por complacer a los individuos. Les invita a cenar y pone la mesa de la manera más espartana posible para que quede claro que su familia no se considera superior a los ocupantes, sino que, por el contrario, está dispuesta a aceptar que son, sin duda, víctimas.

islamistas_y_buenistas¿Qué le impide a Biedermann afrontar la realidad? Parte de la respuesta consiste en el buenismo, una postura que no es expresión de principios morales profundos sino de pusilanimidad ante el conflicto, lo que es aprovechado por los ocupantes ya que, cuando Biedermann empieza a hacerles preguntas críticas, se muestran ofendidos. Al final, el protagonista llega tan lejos en su intento de aplacar a los incendiarios y de convencerse de que todo se arregla con un poco de amistad y humanidad que acaba entregando a sus huéspedes las cerillas que necesitan para culminar sus planes: tanto su casa como la ciudad acaban siendo pasto de las llamas. Con esa obra, Max Frisch pretendió evitar que se repitieran acontecimientos históricos llamando la atención de la gente sobre los mecanismos que condujeron a los nazis y a su ideología totalitaria al poder.

Europa viene adoptando una actitud excesivamente complaciente ante los avances del islamismo radical de la que participan hombres homosexuales y mujeres, homosexuales o no, que, como el señor Biedermann, se convertirán en las primeras víctimas de su suicidio buenista. Por eso sería bueno que se considerara al alcalde de Antibes como un ejemplo de sensatez y no como un racista xenófobo inhumano y despiadado. Recomiendo la lectura del libro danés “Islamistas y buenistas” ² que, para chasco de malpensados, es obra de dos políticos socialdemócratas de los que, por desgracia, no se crían en nuestro país.

  1. Max Rudolf Frisch (1911-1991) fue un arquitecto y escritor suizo en lengua alemana dedicado especialmente al teatro y la novela. Está considerado uno de los máximos representantes de la literatura en alemán posterior a la Segunda Guerra Mundial.

    En Biedermann y los incendiarios se  muestra cómo un ciudadano de clase media del todo corriente -el señor Biedermann- cierra los ojos ante el avance de fuerzas destructoras que amenazan a su sociedad, tal como ocurrió con el nazismo. El objetivo, un aviso: “El nazismo ganó adeptos apelando a su identidad racial (los arios); el comunismo lo hizo apelando a su identidad social (el proletariado); y el islamismo apela a su identidad religiosa“. El relato es un análisis de cómo afrontaron en Dinamarca y Europa el desafío islamista tras la publicación de las caricaturas de Mahoma.

  2. Islamistas y buenistas. Escrito de acusación es una crónica del buenismo que decide ceder ante los islamistas con la esperanza de que la cesión les evite problemas en el futuro. Karen Jespersen y Ralf Pittelkow lograron que este ensayo fuera número uno de ventas en Dinamarca con una valiente y razonada defensa de la libertad de expresión como pilar innegociable de la democracia. Y con una denuncia del islamismo como «una ideología política real que se caracteriza por ser totalitaria y letal». Jespersen y Pittelkow advierten de que esta «ideología totalitaria dicta lo que piensan y dicen las personas, y cómo deben vivir sus vidas tanto pública como privadamente». Como la amenaza es muy grave, concluyen que la respuesta ofrecida por los buenistas sólo agrava el problema pues la corrección política está atada al «miedo a las consecuencias de mantenerse firmes».

Escena fotografiada en la fantochada del referendum independentista catalán.

Los musulmanes radicales aprovechan la necesidad de votos independentistas para ganar fuerza en Cataluña. Escena fotografiada en la fantochada del referendum independentista catalán.

Para leer más


Graduación de Doctoras de la Universidad Jazan, en Arabia Saudí. Yo soy el seguno por la derecha de la primera fila. Estoy más tapaito para que no se vea que no utilizo “rimel” en los ojos.

 


Ante las disparatadas declaraciones de Pere Navarro y Ramón Ledesma, jerifaltes de la DGT, en lo que concierne a la circulación de las bicicletas por las aceras, invito a leer el excelente artículo publicado por Txarli en Bicilibre.

Comienza así (click sobre el título para leerlo completo)…

Carta abierta a los señores
Pere Navarro y Ramón Ledesma 
(DGT).

Posted on 21 febrero 2011. Archivado en: . | Etiquetas: , , , |

Estimados señores Navarro y Ledesma:

He leido con consternación la noticia de que planean ustedes una modificación del Reglamento General de Circulación que permitirá a las bicicletas circular en aceras de más de tres metros de ancho. Dado el nivel de chapucerismo que padece la prensa española (recordemos la absurda noticia que se divulgó hace unos meses de que el Tribunal Supremo había legitimado la circulación en bicicletas por las aceras), tengo cierta confianza en que esta noticia también es falsa, y que lo que ha informado la prensa no se corresponde en realidad con sus declaraciones ni con sus intenciones. La razón profunda de mi confianza es que me parece en realidad inverosímil que entre los responsables de la DGT se de el nivel de falta de profesionalidad, incompetencia e irresponsabilidad que esta noticia da a entender.

Situaciones como las que se muestra en la foto se prodigarían mucho más de lo que ahora, por desgracia, ya acontecen. Con el agravante de que, tras la entrada en vigor de la prohibición de fumar en los bares, que da lugar a la salida intespestiva de fumadores ansiosos para fumar a la puerta de ls bares, dará lugar a no pocos atropellos.

Bicicleatón macho adulto

Bicicleatón macho adulto circulando tan campante por la acera, molestando y sorteando a los pacíficos viandantes, en una centrica calle cordobesa sin problemas alguno para circular por la calzada.


Abogados paquistaníes queman una bandera de EEUU. | Efe

“Interpol emitió una alerta global hoy a sus 188 países miembros, a petición del ministro paquistaní del Interior debido a la fuerte posibilidad de ataques violentos contra personas inocentes, si la propuesta de un pastor en Estados Unidos de quemar copias del Corán se lleva a cabo”, aseguró la organización, con sede en Lyon, en un comunicado. 

“Aunque todavía no conocemos los detalles, seguro que la quema del Corán tendrá consecuencias trágicas y podría costar la vida a muchas personas”, subrayó el secretario general de la Interpol, Ronald Noble. 

No soy partidario de las provocaciones de ningún signo, entre las que cabe incluir el ultraje y el desprecio a los símbolos que representan algo, quizás muy valioso, para un colectivo de gentes sensibilizadas por unas ideas de pertenencia de carácter nacional, religioso, deportivo, étnico, político, cultural,… etcétera. Por eso mismo, me producen espanto las “hinchadas” nacionalistas, religiosas, deportivas, étnicas,… etcétera, cuando exteriorizan su odio visceral y furibundo afrentando los símbolos de los demás. Cuando contemplo escenas como las recogidas en las fotos, entiendo que son ellos mismos, los energúmenos, quienes se rebajan hasta los niveles más viles e infames de la naturaleza humana.

Y henos aquí, en Occidente, acongojados (de boquilla) y acojonados (en realidad)  por algo tan puntual y localizado como es la intención de un presbítero cristiano, el reverendo Terry Jones, que dirige una pequeña iglesia (¿50 miembros?) en Florida (EEUU) de quemar públicamente unas copias de un libro, el Corán, bajo cuya invocación se han inmolado a miles de victimas inocentes (todas las víctimas son siempre inocentes). Y estoy hablando de ahora, no de lo que ocurrió hace siglos. A mi el Corán, como otros libros, como otras ideas, no me merecen respeto alguno; porque el respeto hay que merecerlo y no es obligatorio en democracia. No quiero decir con ello que yo esté dispuesto a quemarlo en público, como tampoco he quemado en público otros libros de parecido jaez. Con deshacerme de ellos, bien sea en el “contenedor de solo papel”, en aras de su reciclado para menesteres más interesantes, incluido el higiénico, o avivando el fuego de la chimenea en una fría tarde de inverno. Pero sin “animus injuriandi”, simplemente por el deshacerme de lo que es inútil, perjudicial o perverso.

Libertad, vete al infierno.

Los angelicales abogados islámicos de la primera foto están quemando un símbolo occidental; y seguro que por ello no habrá unas terribles represalias, incluido el asesinato de personas inocentes. Y sin duda alguna cuentan con la complacencia e incluso regocijo de muchos cenutrios desnortados, pijiprogres o progrecutres,  occidentales. La quema del símbolo islámico si que provocaría, al parecer irremisiblemente, un desastre por los actos vandálicos y masacres que están dispuestos a cometer esos fanáticos, que no son pocos, sino muchos (hasta esto nos da miedo reconocer). Hay que tenerles miedo,… y miedo tenemos, aunque lo enmascaremos con extraños disfraces de  “Respeto” (a quienes no nos respetan) , “Alianzas” (con quienes no desean nada más que nuestro exterminio), … y otras gilipolleces políticamente correctas muy en boga.

Mientras esperamos plácida y civilizadamente que nuestras libertades se vayan al infierno, ofrezcamos la otra mejilla.

La ex-musulmana Wafa Sultan arroja un poco de luz al conflicto islámico – occidental. En una entrevista exclusiva explica lo que, según el Corán y las enseñanzas de Mahoma, sería un buen musulman.

Como diría asimismo el ex-musulmán Ali Sina, entre otros…: “El Islam es una Religión de Paz. Esto es lo que proclaman nuestros políticos políticamente correctos. Aunque políticamente correcta, esta proclamación no es correcta. A decir verdad, el Islam no es una Religión de Paz. Es una religión de odio, terror y guerra.

¿Puede Occidente, regido por la razón y el cientifismo “Aliarse” con la irracionalidad y el cretinismo religioso y/o cultural?

Un musulmán experto en “Ciencias Coránicas” (¡toma ya!) nos explica por qué la Orina de la Mujer es más Impura que la del Hombre. Obsérvese que el estudio que menciona fue hecho por “científicos coránicos” que de antemano creían que esto era verdad. Lo mejor del caso es que de ello se sigue que el Islam es la Religión Única Verdadera.


Autor: Hasbarats

Traducido de Navegant cap a la Jihad en un mar de Mecca-Cola. 

Manuel Tapial en uniforme de combate

Ha nacido una vedette. Ni los mejores desfiles de Tania Doris en Molino pueden compararse con la entrada de Manuel Tapial en el aeropuerto de Barcelona ondeando la bandera palestina con una mano y exhibiendo el signo de la victoria con la otra. Hay mucho macarra social que, a parte de parasitar en nuestros impuestos, sueña en convertirse en una especie de líder mundial de los desconcertados y los malnacidos. Sólo hay que combinar demagogia, una barra infinita, unas autoridades impresentables, el oportunismo de la prensa y un antisemitismo secular. Lo que no habíamos visto hasta ahora era una saga familiar de agitadores chalados que se hacen llamar “activistas” haciendo chantaje al estado español para no perder su porción del pastel de las subvenciones ahora que la vaca pública está magra. ¿Qué se pensaban, que se trataba de solidaridad? No, se trata de un pulso entre una ONG minúscula que debe aprovechar como sea el protagonismo salpicado con sangre de sus 15 minutos de gloria y los gobiernos de España y de Cataluña, formados por cobardes, antisemitas, corruptos y ineptos. 

Los Manolos (Espinar-Tapial) no tienen reparos a la hora de reinterpretar la noción de “familia”. De hecho, en Sicilia hace siglos que lo practican, y además desde hace algún tiempo algunos dictadores muy preciados por los antisistema de salón – republicanos todos – manejan y se pasan el poder en familia. ¿Elecciones? ¡Y ahora! Para ellos la democracia parlamentaria es un cáncer de la burguesía. Así tenemos satrapías hereditarias a Siria, Corea del Norte, Cuba y el Congo, en Irak les fue de un pelo. Los “agitactivistas” tendrían un destino poco exitoso en estas dictaduras, porque los tiranos tienen poca disposición a la tolerancia y más bien poco sentido del humor y los disidentes normalmente acaban pudriéndose en una mazmorra o protagonizando una siniestra ejecución pública. 

Las tres criaturas que aparecen en la foto son: David Segarra, Manel Tapial y Laura Arau.

Las tres criaturas que aparecen en la foto son: David Segarra, Manel Tapial y Laura Arau.

Manuel Tapial (la versión tuneada del Cojo Mantecas) vive de la impostura y de una prensa indecente que le ríe las gracias. Nos centramos en él porque los otros dos “cooperantes” se han dejado eclipsar por este megalómano. Los que tenemos cierta edad ya hemos visto unos cuantos de estos y la experiencia nos facilita detectarlos pronto. Normalmente en poco tiempo demuestran su capacidad de hundirse en la corrupción y de hacer daño a quienes les rodea de una forma devastadora. Vale la pena observar el lenguaje no verbal de este individuo. Quiten el sonido de sus monitores y obsérvenlo. Vean su reacción ante el abrazo de su padre, como no deja hablar a sus compañeros, como cuando más grande es la mentira más grita y gesticula. Fíjense cómo le brillan los ojos y como su mirada va de un lado a otro sedienta de protagonismo. Es sensacional observar como sus compañeros lo miran mientras miente, mientras afirma que los torturaron, los israelíes ejecutaron fríamente algunos pasajeros y “alguien” vio cómo tiraban sus cuerpos al mar, cuerpos que nadie reclama porque sencillamente no existen. Cuando alguien explica algo tan grave, los que lo han compartido contigo no se te quedan mirando como si esperaran que acabes la prédica, asienten con la cabeza, se emocionan, buscan la comprensión en la cara de los interlocutores, interrumpen, gritan. Pero ¿cómo quieren que sea este individuo si su padre lo tiene por una especie de enviado de la verdad revolucionaria? 

En una rueda de prensa de opereta el padre-activista llegó a hablar de “¡el último mensaje al mundo” dado por su hijo! “(Minuto 2). El hombre no podía creer que la ONU, la OTAN o el gobierno español no hubieran intervenido siguiendo los sabios mandatos de su hijo. Y de paso alabó la dictadura cubana y afirmó que “Israel es un estado artificial”. ¡Eh, que lo dicen los Manolos! ¿No han leído la entrevista de La Vanguardia en la gran vedette del cleptopacifismo? Vale la pena leerla. El periodista la entrevistaba antes de zarpar de Turquía y, sorprendentemente, le tiraba de la lengua con bastante acierto. En esta entrevista Tapial justifica a Hamás, habla de un “lobby sionista que está prácticamente en todas las capas del poder tanto de Europa como de Estados Unidos“, sentencia que “estoy a favor de la solución de un único estado. A mi juicio, es la única viable, la más democrática. Que ellos elijan el número, yo no se lo voy a poner. Yo no veo la solución de los dos estados por ningún lado”. También habla de ciertos personajes que “siendo judíos, habiendo sido ciudadanos de Israel, pues han renunciada a esa nacionalidad por el trauma que conlleva cargar con el peso de pertenecer a un estado o a un grupo étnico que es completamente irracional para el resto de seres humanos”. Y el tío tiene los pimientos de proclamarse activista de los derechos humanos y “Trabajador Social en la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (Estado Español)”. ¡Así de bien nos van las cosas! 

El único trabajo que se le conoce a Manuel Tapial (al margen de las subvenciones conocidas y desconocidas) es el de director de la distribución en España de Mecca-Cola, un brebaje fabricado por el antisemita franco-tunecino Tawfik Mathlouthi y vendido al personal solidario-anticapitalista-eco-alternativo con la excusa de que se trataba de “comercio justo y comprometido” y que “el 10% de las ganancias iban a parar a los niños palestinos” y otro 10% a ONGs del país donde se distribuía. Bueno, Tawfik Mathlouthi fue juzgado y condenado en Francia por delitos fiscales y contables y Médicos Sin Fronteras del país vecino denunció que no habían recibido ni un euro de la Mecca-Cola, desmintiendo la propaganda que hacía correr el tal Mathlouthi. Evidentemente los niños palestinos no debían ver nada de esta generosa mentira, y si llegó algo probablemente se desvaneció entre la compleja administración palestina, tan necesitada de coches de gama alta. 

Mecca Cola, un refresco contra la guerra.

Mecca Cola, un refresco contra la guerra.

La empresa que dirigía Tapial y su padre era la cooperativa Magerit Dis, distribuidora de la Mecca-Cola. Al principio les fue bastante bien porque introdujeron el producto muy oportunamente con motivo del inicio de la guerra de Irak y la llamada al boicot a los productos de los EEUU. Indymedia, Rebelión, Nodo50 y otras plataformas folloneras hicieron el marketing que se esperaba de ellas con eslóganes como “Mecca-Cola, un refresco contra la guerra“. La clientela, además de cierta progresía dispuesta a hacer el sacrificio de beber esa pócima, también se nutría de jóvenes musulmanes militantes de la causa, aunque pasada la novedad dejaron de consumirla porque además de mala era 30 céntimos más cara que la Coca-Cola y uno, por más fanático o solidario que sea, acaba poniendo un límite a la tomadura de pelo. 

El fin de Mecca-Cola en España se precipitó como consecuencia de los atentados del 11-M en Madrid. El diario El País, haciendo una excepción – tal vez porque los muertos de la masacre no eran israelíes -, fue diligente en denunciar que había una trama islamista en la península e hizo público que en Chinchón, en una de las casas de los detenidos, se habían encontrado botellas de Mecca-Cola. Evidentemente, en vez de guardar un prudente silencio, la esperpéntica respuesta de Magerit Dis no se hizo esperar: “¿Por qué habían sacado esa noticia en titulares de portada?” “El País obedecía a los intereses de las multinacionales de la cola“, “¿por qué no denunciaban que en la casa también habían encontrado pantalones Levi’s?”, protestaban por “todas las viles acciones”, etc. El País respondió que la diferencia entre Mecca Cola y cualquier otra marca u objeto de consumo encontrado en aquella casa era la utilización política que su propietario y los distribuidores habían hecho del producto, con eslóganes como “No más bebidas estúpidas, bebe con compromiso” y “No me agitan, agita tu conciencia” junto a fotografías de niños palestinos enfrentándose al ejército israelí. Fue el fin de la aventura oportunista de los pacifistas radicales metidos a empresarios de la cosa comprometida, sostenible y tal y tal

Pero Manuel Tapial no es rencoroso con los que le hundieron el invento. Por el contrario, los entiende. Si no, lean que escribió hace un año: “Europa en su conjunto recoge a más de 80 millones de árabes de los cuales se estima, según diferentes estadísticas, que más del 70% viven aislados de influencias occidentales y de manera tradicional según los preceptos del Islam. Si hacemos caso a estos datos yo me pregunto; ¿cómo puede ser que como Estados apoyemos por acción u omisión a un Estado como el de Israel que con sus políticas belicistas está en guerra constante con el mundo árabe?, ¿Qué intereses defienda nuestros políticos? ¿Cuántos 11-M u 11-S necesitamos?” Vale, Tapial, se te ha entendido todo. 

Y también hemos entendido la frase “el movimiento social que se ha generado a nivel internacional después de este ataque supone el comienzo de una lucha pacífica para conseguir el principio del fin de Israel“. No nos sorprende que alguna de las respuestas dadas a través de la radio por los “humanitarios activistas” del Mavi Marmara a la patrulla israelí que les pedía que no continuaran fuera “Calla y vuelve a Auschwitz” y “Estamos ayudando a los árabes que luchan contra los EEUU, no olviden el 11 S, chicos”. Eso nuestra televisión pública se lo ha callado, claro, no sea que si se hiciera público tanto los periodistas-activistas como el gobierno y el parlamento se vieran en el compromiso de valorar la remota posibilidad de que el barco estaba en manos de racistas y terroristas. 

 

Y aprovechando que hablamos de los medios de comunicación, también queremos dedicar unas atentas palabras a David Segarra. Oírlo es entender en qué manos ha caído el periodismo español. El director de la televisión sudamericana para la que trabaja, Telesur, con sede en Caracas, ha declarado que Segarra “ha pagado un alto precio por decir la verdad e informar con originalidad y creatividad” (sic). David Segarra está indignado porque las autoridades israelíes le han requisado sus grabaciones. Probablemente se las volverán cuando acaben de revisar las imágenes de su cámara. ¿Y qué se pensaba que harían después de lo ocurrido, habiendo visto por YouTube que a bordo iba gente que proclamaba que deseaba el martirio, con medio pasaje cantando “muerte a Israel” y sabiendo que necesitan estas imágenes para desmentir las calumnias de los que quieren tirar los israelíes al mar? ¿Cómo se atreve a afirmar que él no vio armas ni grupos organizados ni resistencia cuando desde el mismo barco se retransmitió en directo y vía satélite esta Intifada marinera? 

Otro artículo relacionado: El antisemitismo es para España una política de unidad nacional, en el blog de Martha Colmenares.

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