¿Es el Islam una religión como las otras?

¿Es una religión de tolerancia y paz?

Estas páginas dan respuesta a esas preguntas.

 

1.- ISLAM, CORÁN, HADICES Y SUNNA.

El Islam es un sistema religioso, político, jurídico y social iniciado por Mahoma en el siglo VII. Mahoma afirma ser el último profeta y, por tanto, El Profeta Definitivo al que Alá habría transmitido sus preceptos a través del Arcángel Gabriel. Esos preceptos fueron recopilados en el Corán, un texto fijo e inmutable formado por 114 capítulos denominados azoras o suras, compuestas cada una de ellas por un número variable de versículos o aleyas. La numeración de azoras y versículos fue normalizada en 1923; [4:34] designa el versículo 34 de la sura 4. Hay que destacar que Mahoma oía las palabras del arcángel Gabriel durante sus crisis místicas. Los testigos dicen que, en esas ocasiones, Mahoma «sufría síncopes durante los cuales rezumaba espuma por la boca y profería rugidos similares a los de un joven camello» (Mizanu’ l Haqq, p. 345). Se trata de los síntomas de una enfermedad llamada acromegalia.

Además de seguir las enseñanzas del Corán, los musulmanes toman a Mahoma como modelo y se inspiran en los “dichos y hechos del Profeta” (hadices). Estos “dichos y hechos” fueron recogidos y transcritos entre los siglos VIII y X por Bukhari, Muslim, Daoud y otros. La Sunna (que significa tradición) está formada por el Corán y las distintas recopilaciones de hadices. La Sunna es la base de la Saría o ley islámica.

Al leer los hadices y el Corán se puede constatar que el Islam es violento ya desde sus orígenes; que discrimina a las mujeres, a los no musulmanes, etc.; que rechaza y combate todo lo que no es islámico. Por eso es tan importante que se conozca el contenido del Corán, pues es la mejor arma contra el Islam. El Corán propone una ideología violenta que instrumentaliza la religión con el objetivo de someter a todos los no musulmanes del mundo por la persuasión o por la violencia. De hecho, Islam significa en árabe sumisión, y musulmán, sometido.

Por supuesto, los musulmanes no comparten nuestro análisis. Nuestro objetivo es, precisamente, contradecirles empleando el propio Corán. Queremos poner de manifiesto que el Islam es incompatible con el artículo 14 de la actual Constitución Española que dice: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

2.- TACTICA Y DIALECTICA DEL ISLAM (LÍNEAS MAESTRAS).

a) Un punto fundamental. No se sorprenda nunca de que un musulmán mienta por activa y por pasiva, disimule o diga falsedades; al hacerlo está siguiendo una práctica musulmana. Todo está permitido para la expansión del Islam. La taqqiya (disimulo) es un deber para el creyente que esté en situación de inferioridad (es decir, en minoría). Por el contrario, en cuanto la relación de fuerzas se invierte, el musulmán debe emprender la agresión; de hecho tiene obligación de hacerlo: “Y no flaqueéis ofreciendo la paz, porque vosotros estáis por encima y Alá está con vosotros y no os privará de la recompensa de vuestras acciones.” [Corán 47:35].

b) Cuando discutamos con un musulmán que afirme que el Islam es una religión de tolerancia, paz y amor, y le citemos algunas suras violentas, misóginas, anticristianas, antijudías o argumentos similares, él terminará siempre por decir “sí, pero el Corán, para entenderlo, es necesario leerlo en árabe”.

Responderle será simple: si este es el caso, entonces, un converso español, salvo que lea árabe (y hay muy pocos), resultaría ser una persona que adopta una religión cuyo el libro sagrado no entiende realmente. Un musulmán tiene que reconocer que existen traducciones españolas aceptables. Ya sólo queda contradecirle a continuación, empleando las suras de algún Corán aceptable.

Aquí hemos usado el texto del Complejo del Rey Fahd para la Traducción del Noble Corán, disponible en Internet.

c) Es necesario también refutar el argumento utilizado recurrentemente por musulmanes (que a menudo no han leído nunca el Corán), o por europeos ignorantes que desempeñan el papel de tontos útiles del Islam. Insisten estos en que el Islam es una religión como las demás y, en consecuencia, que los musulmanes tienen los mismos derechos que los fieles de las demás religiones.

Es necesario contradecir esta afirmación citando los numerosos versículos del Corán que incitan al asesinato (ver los ejemplos del apartado 4), o también los hadices donde el mensajero de Alá -el propio Mahoma- ordena numerosos asesinatos. En conclusión, el Islam no puede considerarse una religión como las otras.

d) A la larga lista de los versículos del Corán que llaman claramente al asesinato de los infieles, los musulmanes responden a menudo que no hacían otra cosa que replicar y defenderse de los ataques de los “malvados politeístas”. Ya en esa época es posible percatarse de la actitud victimista de los musulmanes. Según eso, los árabes musulmanes habrían conquistado todo el Oriente Medio y Norte de África en nombre de Alá, como medio de defensa y porque los otros pueblos les atacaban…

Para convencerse de lo contrario, de la arrogancia y la agresividad del caudillo guerrero Mahoma, basta con leer algunas “cartas misionales” que enviaba a los distintos jefes o reyes para “invitarles” a abrazar el Islam: a los jefes de las tribus de Arabia, a los reyes de Bizancio, Persia, Abisinia, etc. He aquí la “carta de invitación” al pueblo de Omán:

«¡La paz esté con el que siga el camino recto! Les llamo al Islam. Acepten mi llamada y resultarán indemnes. Soy el mensajero de Dios enviado a la humanidad y predico el anuncio a los infieles. Si, por lo tanto, se convierten al Islam, yo acordaré mi poder sobre vosotros. Pero si se niegan a aceptar el Islam, os arrancaré el poder, mis caballos camparán a lo largo y ancho de vuestro territorio y reinaremos sobre vuestros reino. Firmado: Mahoma, mensajero de Dios».

Esto estaba escrito en un sitio oficial del gobierno de Omán, pero tras salir en algunos blogs han eliminado la historia. Un ejemplo de la taqqiya musulmana.

e) Es oportuno también saber que hay contradicciones entre los versículos del Corán. Para solucionarlo, se desarrolló la doctrina de los versículos derogadores (nasikh) y de los versículos derogados (mansukh), que consiste en cancelar el versículo más antiguo con el más reciente. En consecuencia, un versículo medinense (de después de la Hégira) puede cancelar, en caso de contradicción, un versículo mecano (de antes de la Hégira). La Hégira designa el período en que Mahoma fue expulsado de la Meca y se refugió en Medina. Los versos mecanos son más tolerantes que los medinenses, pues están redactados cuando Mahoma carecía de influencias y de poder. Esto será siempre una tónica del Islam: Cuando no tiene poder o está en minoría (como sucede actualmente en Europa) predica la tolerancia, cuando adquiere el poder se vuelve intolerante e impone su ley a las minorías.

No se callen cuando un adepto de Alá les cite un versículo tolerante, ya que probablemente se habrá vuelto anticuado o está derogado por un versículo medinense. Si el Islam fuese pacífico no debería haber un sólo versículo violento en el Corán… sin embargo, palabras como “matad”, “combatid” o “yijad” ¡aparecen cientos de veces en él!.

3.- UN CORÁN DE REFERENCIA EN ESPAÑOL.

Ya indicamos el interés de elegir un Corán aceptado por los propios musulmanes. El Corán que hemos utilizado aquí es el del Complejo del Rey Fahd para la Traducción del Noble Corán, que nos servirá de referencia. Puede consultarse en su sitio web y compararse con otras traducciones, por ejemplo esta, o la traducción comentada de Webislam. Cualquier persona interesada puede comprobar que la pretensión de que el sentido del Corán es intraducible y que hay que leerlo en árabe no se sostiene. Algunas palabras cambian, pero el mensaje de las distintas traducciones es el mismo, y la violencia que predica sobrepasa la imaginación de un sádico. Además, existe una traducción al turco aceptada como oficial, lo que demuestra que es traducible. Esta traducción fue una decisión política de Ataturk cuyo propósito fue precisamente quebrar la dependencia política y cultural de Turquía respecto del mundo árabe.

Una observación importante: Para los musulmanes, el Corán (en árabe “recitación”) no es tanto un texto como la recitación de ese texto. Precisamente, lo que resulta intraducible es el ritmo y el aspecto poético que enajenan al oyente. Para quienes no entienden el árabe, se trata de una serie rítmica de sonidos aprendidos de memoria en las “escuelas coránicas” (madrasas, donde el musulmán aprende a odiar a Occidente) ¡Se trata pues de un verdadero lavado de cerebro al que se somete al musulmán, a menudo cuando tiene solo 4 años!

4.- TEXTOS DEL CORÁN.

Cuando los textos siguientes hablan de “ellos” se refieren a quienes no se someten a Alá: judíos, cristianos, herejes y politeístas.

a) Llamadas al asesinato

[Corán 2:191] “Matadlos donde quiera que los encontréis y expulsadlos de donde os hayan expulsado. La oposición (a vuestra creencia) es más grave que matar”.

Oponerse al Islam es causa suficiente para que los musulmanes desencadenen una masacre. Los musulmanes tienen la obligación de recuperar el territorio perdido de donde fueron expulsados, por ejemplo España. Por eso, Hamas ha llamado ya a la recuperación de Sevilla en su revista infantil.

[Corán 2:193] “Luchad contra ellos hasta que no haya más oposición y la Adoración debida sea sólo para Alá. Pero si cesan, que no haya entonces hostilidad excepto contra los injustos”. Es decir, los musulmanes tienen la obligación de conquistar las tierras de los infieles.

Más información aquí: Europa: De la Casa de la Tregua a la Casa de la Guerra.

[Corán 4:89-91] “Quisieran que renegaseis como ellos han renegado y que fueseis iguales. No los toméis como amigos aliados hasta que no hayan emigrado en el camino de Alá. Y si se desentienden, atrapadlos y matadlos donde quiera que los encontréis y no toméis aliado ni auxiliar de entre ellos. A excepción de aquéllos que se unan a una gente con la que tengáis algún pacto o vengan a vosotros con el pecho encogido por tener que combatir contra vosotros o contra su gente.”

Esta es la “tolerancia” que ofrece el Islam: sometimiento y servidumbre. Alá concedió el mundo a los musulmanes, los demás debemos servirles.

Idea original France-Echos, traducción: http://ibaia-erreka.blogspot.com, adaptación: Eurabian News.
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[Corán 9:5] “Y cuando hayan pasado los meses inviolables, matad a los asociadores donde quiera que los halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas; pero si se retractan, establecen el salat y entregan el zakat, dejad que sigan su camino. Verdaderamente Alá es Perdonador y Compasivo”.

Atención a la advertencia de la traducción del Complejo Rey Fahd: “Esta es la aleya conocida con el nombre de “ayatus-saif” (aleya de la espada) que abroga todas las disposiciones anteriores concernientes a las relaciones con los no musulmanes”. Vemos que presenta otros rasgos típicos de la “tolerancia” musulmana: muerte o sometimiento y discriminación.

[Corán 5:33] “El pago para los que hagan la guerra a Alá y a Su Mensajero y se dediquen a corromper en la tierra, será la muerte o la crucifixión o que se les corte la mano y el pie contrario o que se les expulse del país. Esto es para ellos una humillación en esta vida, pero en la Última tendrán un inmenso castigo.”

[Corán 2:216] “Se os ha prescrito combatir [a los que se niegan a creer], aunque os sea odioso, pero puede que os disguste algo que sea un bien para vosotros y que améis algo que es un mal. Alá sabe y vosotros no sabéis.”

Esta revelación la tuvo Mahoma cuando los musulmanes de Medina se mostraban poco dispuestos a asaltar las caravanas de los comerciantes de la Meca. Alá está exigiendo aquí la agresión y el pillaje.

[Corán 8:17] “Y no los matasteis vosotros, Alá los mató. Ni tirabas tú cuando tirabas sino que era Alá quien tiraba”.

Esta es una absolución por adelantado para quien mata “en nombre de Alá”. El musulmán nunca tiene sentimientos de culpa tras las matanzas de infieles.

[Corán 33:60-61] “Si los hipócritas, los que tienen una enfermedad en el corazón, los tendenciosos de Medina, no dejan su actitud; te daremos poder sobre ellos y luego, no serán vecinos tuyos en ella por mucho tiempo. Malditos, donde quiera que se dé con ellos serán capturados y matados enérgicamente”.

Se refiere a los malos musulmanes, y es la disculpa clásica para atacar a los musulmanes no árabes. Al final, ni siquiera la conversión al Islam sirve de garantía. Es el caso del actual genocidio de Darfur, mediante el que los musulmanes árabes del norte están eliminado sistemáticamente a los musulmanes negros.

[Corán 47:4] “Y cuando tengáis un encuentro con los que se niegan a creer, golpeadlos en la nuca; y una vez los hayáis dejado fuera de combate, apretad las ligaduras y luego, liberadlos con benevolencia o pedid un rescate. Así hasta que la guerra deponga sus cargas. Así es, y si Alá quisiera se defendería de ellos, pero lo hace para poneros a prueba unos con otros. Y los que combaten en el camino de Alá, Él no dejará que sus obras se pierdan.”

Aquí vemos a Alá dando instrucciones precisas de táctica militar.

b) Odio contra los judíos, los cristianos y los infieles.

[Corán 5:51] “¡Vosotros que creéis! No toméis por aliados a los judíos ni a los cristianos; unos son aliados de otros. Es cierto que Alá no guía a los injustos”.

Los musulmanes no deben tomar amigos entre los cristianos ni judíos. Deben combatir contra quienes rechacen el Islam hasta que se rindan, paguen el tributo y se humillen. Esta es la “tolerancia musulmana” que algunos consideran “convivencia de culturas”

[Corán 9:30] “Y dicen los judíos: Uzayr [Esdras] es el hijo de Alá. Y dicen los cristianos: El Ungido [Cristo] es el hijo de Alá. Eso es lo que dicen con sus bocas repitiendo las palabras de los que anteriormente cayeron en la incredulidad. ¡Que Alá los destruya! ¡Cómo falsean!”.

Para los musulmanes, las escrituras de judíos y cristianos son una falsificación, porque han sido retocadas y “corrompidas”.

[Corán 5:14] “Y a algunos de los que dicen: Somos cristianos, les exigimos la alianza, sin embargo olvidaron parte de lo que se les recordaba en ella y sembramos la enemistad y el odio entre ellos hasta el Día del Levantamiento. Ya les hará saber Alá lo que hicieron”. Esta es la misma idea de antes: los cristianos corrompieron la alianza con Dios.

En los hadices, se pueden encontrar fácilmente observaciones antijudías y anticristianas a veces muy violentas como: “Se perdió un grupo del Banû Israel (judíos). No sé lo que les sucedió a ellos, pero pienso que se transformaron en ratas” (Relato de Abu Huraira, Muslim XLII 7135 y Bukhari LIV 524).

Aquí se exponen las Razones del odio mahometano contra los judíos.

c) Las 3 desigualdades fundamentales del Islam.

Primero: El musulmán es superior al no musulmán.

[Corán 3:110] “Sois la mejor comunidad que ha surgido en bien de los hombres. Ordenáis lo reconocido, impedís lo reprobable y creéis en Alá. Y a la gente del Libro más les valdría creer. Los hay creyentes, pero la mayoría se han salido del camino”.

¡Qué tengamos que oír esto mientras millones de ellos intentan venir a nuestras sociedades a vivir de nuestros impuestos!

Segundo: El hombre es superior a la mujer.

[Corán 4:34] “Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otros y en virtud de lo que (en ellas) gastan de sus riquezas. Las habrá que sean rectas, obedientes y que guarden, cuando no las vean, aquello que Alá manda guardar. Pero aquéllas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas. Alá es siempre Excelso, Grande.”

Y sin embargo, las feministas callan, incluso hablan de “feminismo islámico”.

Tercero: Los amos (los musulmanes) son superiores a los esclavos o siervos (cristianos y judíos).

El Islam aún no ha derogado la esclavitud. Esta aún se practica en Arabia Saudita y Sudán, donde la trata de negros es tema de actualidad. El objetivo del Islam es establecer un califato mundial en el que los no musulmanes podrían elegir entre la conversión, la muerte o, en el mejor de los casos, la dhimmitud (estatuto de hombre inferior) para la Gente del Libro (judíos y cristianos). La dhimmitud es un estado de servidumbre del que hay más información aquí: Dhimmitud, el Pacto de Omar. El número de esclavos arrancados de África por los musulmanes fue muy superior al de los vendidos a EE.UU. Los piratas norteafricanos capturaron más de un millón de esclavos europeos en el Mediterráneo.

d) Pena de muerte para quien deja el Islam.

“Pero sin duda alguna los habría matado puesto que el Profeta dijo: si alguno (musulmán) rechaza su religión, mátale” (Relato de Ikrima, Bukhari LII 260) ¿Conocen ustedes muchas religiones que inviten a matar a quienes deseen dejarlas?.

Lee más: El acoso del Islam a sus apóstatas.

5.- MAHOMA, UN DUDOSO MODELO.

No podemos terminar sin hablar del “profeta” de esta curiosa “religión”. Estos son algunos rasgos de un carácter que el buen musulmán debe imitar. Están tomados de los hadices o del Corán:

A Mahoma le gustaba torturar. Cuando el apóstol de Alá cortó los pies y las manos de los que habían robado sus camellos y les sacó los ojos con hierros al rojo vivo, Alá tronó y reveló: “el castigo de los que hacen la guerra a Alá y a su apóstol y que se le enfrentan con todas sus fuerzas para sembrar la discordia sobre la tierra será la ejecución (por decapitación) o la crucifixión” (Relato de Abu Zinad, Dawud XXXVIII 4357).

Más aquí: Carta de Ali Sina, !pásala!.

Mahoma era un asesino. El apóstol de Alá lapidó hasta la muerte a un hombre de la tribu del Banû Aslam (un judío) y a su mujer (Relato de Jabir Abdullah, Muslim XVII 4216).

Más aquí: Mahoma, el violento.

A Mahoma le gustaban las niñas. Khadija (primera esposa de Mahoma) murió tres años antes de que él se fuese a Medina. Dos años después de llegar a Medina se casó con Aisha, que era una niña de 6 años; tenía nueve cuando consumó el matrimonio (Relato del padre de Hisham, Bukhari LVIII 236).

Más aquí: Aisha: Del columpio al lecho nupcial con 9 añitos.

Mahoma era un atracador. Cuando el apóstol de Alá tenía la intención de conducir una expedición de saqueo (para el Profeta los saqueos o razzias constituían un aspecto más de la yijad) empleaba una fórmula ambigua para hacer creer que iba en otra dirección (Relato de Ka’ b ibn Malik, Bukhari LII 197). “Te preguntan acerca de los botines de guerra. Di: Los botines de guerra pertenecen a Alá y al Mensajero, así pues, temed a Alá, poned orden entre vosotros y obedeced a Alá y a Su mensajero si sois creyentes. [Corán 8:1]. El título de la azora 8 es precisamente, El botín de Guerra.

¡Esto ha sido el Islam desde hace catorce siglos!

Una ideología política que hace de la religión un instrumento a su servicio y que tiene por objeto someter a la humanidad empleando los mismos métodos que el nazismo o el comunismo.

El Islam es pues incompatible con la Declaración de Derechos del artículo 14 de nuestra Constitución.


Este fichero está a su disposición para ser descargado en formato PDF en la dirección: zetapolleces.com Algunos URL pueden estar inactivos temporalmente. Este documento es una traducción (por http://ibaiaerreka.blogspot.com) adaptada al español (por Noticias de Eurabia) de la idea original de France-Echos.

¡DIFÚNDELO!

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