Las bicicletas forman parte integral (e integrada) de la movilidad urbana y, como vehículos, deben ser conducidas por usuarios responsables, identificables y cubiertos por el correspondiente seguro de responsabilidad civil. Su lugar natural es la calzada y tienen derecho al uso de toda la calle y a no encerrarse en el apartheid de las vias segregadas, tambien llamadas “carriles-bici” por los cretinos cicletones, como si fuesen un juguetito para diversión y paseo. 

Y, por supuesto, nada de circular por las aceras y demás zonas peatonales,  avasallando y dañando a los peatones.

¡¡¡ Fuera las bicicletas de las aceras !!!

http://ciudadciclista.org/2456/sevilla-peaton-atropellado-por-una-bici-en-la-acera/

Sevilla: Bicicletas por las aceras, cuando la excepción se convierte en regla.

Respecto de las posibles situaciones de riesgo y lesiones por colisión entre peatones y ciclistas, queremos trasladar nuestra seria preocupación por la previsión contenida en el art. 41 de la Ordenanza de Circulación de Peatones y Ciclistas al permitir la circulación de bicicletas por las zonas peatonales y en las aceras de más de cinco metros de anchura.
La Carta de los Derechos del Peatón, documento que fue adoptado por el Parlamento Europeo en 1988, defiende que el peatón tiene derecho entre otros aspectos a “vivir en un entorno sano y a disfrutar libremente de los espacios públicos en condiciones que garanticen adecuadamente su bienestar físico y psicológico”; a “vivir en lugares pensados para las necesidades de las personas y no para las de los vehículos”; a “que ciertas zonas urbanas sean para su uso exclusivo, lo más extensas posible, y que no sean simples recintos peatonales sino que estén en relación con la organización general de la ciudad” y a la existencia de “zonas de aparcamiento situadas de tal forma que no afecten a la movilidad de los peatones ni a la capacidad de disfrutar de áreas de arquitectura notable”.
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