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La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha emitido un comunicado en el que se afirma que insinuar que Dios es una invención y que impide disfrutar de la vida es “objetivamente una blasfemia y una ofensa a los que creen”. Resulta increible que unas personas que, se supone cultivadas, puedan concentrar en pocas frases tal cúmulo de despropósitos. Por si alguien no se lo cree, transcribo el texto del Comunicado.

Comunicado de la Conferencia Episcopal Española

En España, como en algunos otros lugares de Europa, son varias las ciudades en las que autobuses municipales circulan, o se quiere que circulen, con una extraña propaganda: “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”.

La libertad de expresión es un derecho fundamental. Todos pueden ejercerlo por medios lícitos. Pero los espacios públicos que deben ser utilizados de modo obligado por los ciudadanos no deben ser empleados para publicitar mensajes que ofenden las convicciones religiosas de muchos de ellos. Si se hace así, se lesiona el derecho al ejercicio libre de la religión, que debe ser posible sin que nadie se vea necesariamente menospreciado o atacado.

Insinuar que Dios probablemente sea una invención de los creyentes y afirmar además que no les deja vivir en paz ni disfrutar de la vida, es objetivamente una blasfemia y una ofensa a los que creen.

Las autoridades competentes deberían tutelar el ejercicio pleno del derecho de libertad religiosa. Es posible hacerlo compaginándolo al mismo tiempo con el amparo y la promoción de la libertad de expresión de todos. Así lo muestra el modo en que se ha procedido en ciudades como Roma, Milán o Zaragoza.

En todo caso, los católicos respetarán el derecho de todos a expresarse y estarán dispuestos a actuar, tanto con serenidad y mansedumbre ante las injurias, como con fortaleza y valentía en el amor y la defensa de la verdad: Dios es amor.

Parece que el ejemplo islamista cunde y se extiende por la vieja y liberal Europa. Era de esperar este retroceso desde el momento en que las “democracias” occidentales se acorbardaron ante la violenta reacción islámica a la publicación de unas Caricaturas de Mahoma. Entonces, en lugar de defender la libertad de expresión por encima de la creencias religiosas, culturales,… o lo que fueren, se replegaron en una ininteligible Alianza de Civilizaciones y Respeto a todas la Creencias Religiosas. Vergüenza les debería dar. Se amilanaron ante los islamistas, porque mataban y siguen matando. Con ello abrieron la Caja de Pandora a todos los fundamentalismos religiosos: Si quieres que te respeten, no muestres mansedunbre,  ¡¡¡ MATA!!!; cuanto más mates, más se te respetará.

El mensaje estaba bien claro como para que los cristianistas no lo aprovechasen. Tímidamente, eso sí,  con serenidad y mansedumbre ante las injurias. Pero no deja de ser un aviso a navegantes. Tiempos peores veremos si quienes todavía creemos en los valores occidentales, herederos de una tradicción greco-latina-cristiana horneada en la Revolución Francesa, burgués, pero liberal y laica, no nos dejamos de contemplaciones con lo “políticamente correcto”  y reclamamos los derechos individuales, esto es, del individuo o persona, por encima de los supuestos derechos colectivos, bien sean  gremiales, territoriales, de creencias religiosas, de Autonomías, de sociedades, corporativos,… Aunque sea políticamente incorrecto, ya que a los Gobiernos les resulta más fácil manejar rebaños que personas libres. ¿Será por eso por lo que fomentan tanto el asociacionismo?

No me sorprende la artimaña de la CEE para reconducir un “Probablemente Dios no existe” hacia una  “una blasfemia y una ofensa a los que creen”. Es algo así como si yo mismo, al afirmar  que “Probablemente Papá Noel no existe”, estuviese blasfemando y ofendiendo a millones de tiernos e inocentes infantes que creen en él y disfrutan con los regalitos que traen allá por Navidades, antiguas Fiestas Dionisiacas, en honor de Dionisos, dios del desenfreno sensual. Los taimados obispos saben muy bien retorcer el lenguaje al servicio de sus fines. La blasfemia sigue siendo delito, véase Código Penal (Ley Orgánica 10/1995):

Artículo 525 

 1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.

2. En las mismas penas incurrirán los que hagan públicamente escarnio, de palabra o por escrito, de quienes no profesan religión o creencia alguna. 

No entiendo, ni yo, ni nadie con una inteligencia ligeramente superior a la de un obispo, que  la intención de los Autobuses Ateos sea ofender o atacar los sentimientos y creencias de nadie, sino que más bien invitan al disfrute de la vida (hasta donde y cuando nos permita la Crisis), lo que es siempre de agradecer. Pero claro, la CEE, como intermediarios entre esta corta vida terrena y la vida eterna, está más por lo de “En este Valle de Lágrimas“, que por lo de “A disfrutar, que son cuatro días“.

Avive el seso y despierte la CEE; el apartado segundo de ese mismo artículo también podría ser invocado por los Autobuses Ateos, ante cualquier campaña o manifestación religiosa, como “una blasfemia y una ofensa a los que NO creen“.  A fin de cuentas los Autobuses Ateos dan una posibilidad a la duda; el planteamiento de la CEE es tajante, sin Dios no hay Salvación.  Uds., señores obispos, defienden su negocio con uñas  y dientes. A mí me ofende, en lo más hondo de mi ser racional, que defiendan la existencía de un dios mezquino que me castigará eternamente por no someterme a sus intermediarios. Me parece una amenaza infundada que atenta contra mi libre albedrío. Podría exigir que las autoridades prohibiesen la utilización  de TVs,  Radios, Espacios Públicos, Libros y cualquier medio que pueda coaccionar mi libertad de conciencia para creer lo que me dicte mi entendimiento reflexivo y elección consciente. Pero no lo haré,… sería rebajarme al nivel de Uds.

Puesto que la libertad de expresión es un derecho fundamental, como reza la Constitución Española, el artículo 525 del Código Penal está de más. ¡¡¡ Suprímase ya!!!. La subjetividad y las creencias no pueden servir de justificación para reprimir la libertad expresión y menos para castigar al blasfemo, entre otras cosas porque la libertad (también de blasfemar) es consustancial al ser humano. La libertad de expresión no puede tener más límites que la apología de actos contra las personas (la vida, la integridad físíca, la dignidad, la libertad,…) no de las creencias o ideologías de las personas.

No le niego a la CEE las facultades que les conceden su Estatuto para excomulgar a los Autobuses Ateos. Pero le aconsejo que no lo hagan. También tendrían que excomulgar a los usuarios del transporte público y terminarían excitando los mas bajos instintos de los defensores a ultranza del transporte público y del Carril-Bici. Y no saben bien como se las gasta esa gente. 

Enlaces:

El Portal de los Autubuses Ateos
UAL (Unión de Ateos y Librepensadores)
CyberAteos – ForoAteo
Esto si son blasfemias.  Atención, son muy subidas de tono. Declino responsabilidades.

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